El presidente electo Javier Milei anunció el lunes que prorrogará el presupuesto nacional de este año hasta elaborar uno propio para 2025. Eso hace que las provincias se queden sin una referencia de los fondos que podrían a llegar a recibir en 2024 en concepto de coparticipación, por lo que no tienen seguridad a la hora de proyectar sus gastos y recursos. Por esa razón, en el equipo que acompañará al gobernador Marcelo Orrego a partir del 10 de diciembre evalúan adoptar la misma medida hasta que aclare el panorama y tener números que den algo de certeza.

"Se está estudiando. Sin presupuesto nacional, se hace difícil hacer uno para San Juan", reveló una fuente cercana a Orrego, el gobernador electo que el próximo domingo recibirá la banda y el bastón de mando. El análisis pasa por avanzar con la presentación y aprobación del presupuesto provincial 2024 o extender el de este año, en virtud de la medida que anunció Milei.

El electo presidente de la Nación se guiará el año que viene por el esquema que proyectó para 2023 la administración de Alberto Fernández. Piensa manejarse así hasta conocer al dedillo el estado de las cuentas públicas y poder confeccionar un presupuesto propio para 2025.

El líder de La Libertad Avanza deberá reasignar y, si hace falta, ampliar partidas presupuestarias. Todo eso, para acomodar la ejecución de los recursos a su programa de achicamiento del gasto público, con el objetivo de llegar cuanto antes al equilibrio fiscal.

El presupuesto nacional es fundamental para que las provincias elaboren uno propio, ya que contiene distintas cifras que sirven de referencia sobre la disponibilidad económica y financiera que van a tener. Por ejemplo, el valor del dólar oficial, la inflación proyectada y la coparticipación federal, que es el reparto de los impuestos recaudados por la Nación.

Sin esos datos, aunque sea en aproximación, porque es sabido que en los últimos años la volatilidad los hace variar a la hora de la ejecución, para los distritos argentinos se dificulta calcular con cuánto dinero van a contar para atender sus necesidades, como costo de funcionamiento, sueldos, compra de insumos y obra pública, entre otras. "Sería navegar a ciegas", aseguró un avezado economista.

En el entorno de Orrego aseguraron que la alternativa que está en análisis por estas horas es fijar una prórroga del presupuesto vigente para este año. De ser así, la gestión del santaluceño no enviará ninguna iniciativa en materia presupuestaria a la Cámara de Diputados para 2024 y hará lo mismo que la Nación, o sea, reacomodar partidas en función de las prioridades que trace a la hora de atender el gasto estatal (ver recuadro).

Antes de que se conociera la noticia que dio Milei, los equipos técnicos del orreguismo venían trabajando en la redacción de un proyecto que iban a mandar este mes a la Legislatura para que sea tratado y aprobado por la nueva composición de la Cámara de Diputados. Ese plan quedó en veremos hasta que exista una definición.

Lo mismo, en las provincias reinaba y reina la incertidumbre. En ese momento y aún ahora, no se sabe a ciencia cierta dónde ajustará Milei para reducir las erogaciones del Estado nacional. Tampoco si su plan de bajar la carga impositiva será inmediato y qué tributos alcanzará y, en consecuencia, qué impacto podría sufrir la masa coparticipable que se distribuye entre las provincias.

  • Procedimiento

La ley 2.476 I, de Administración Financiera y Control Interno, establece en su artículo 32 que, "si al inicio del ejercicio financiero no se encontrare aprobado el Presupuesto General, rige el que estuvo en vigencia el año anterior". De esa manera, establece la metodología para introducir ajustes por parte del Poder Ejecutivo, el que "debe prever como mínimo: Eliminar los rubros de recursos que no puedan ser recaudados nuevamente;  sustituir los excedentes de ejercicios anteriores por el nuevo resultado del Tesoro; eliminar los créditos presupuestarios que no deban repetirse por haberse cumplido los fines para los cuales fueron previstos; incluir los créditos presupuestarios indispensables para el servicio de la deuda y las cuotas que se deban aportar en virtud de compromisos derivados de contratos anteriores; incluir los créditos presupuestarios indispensables para asegurar la continuidad y eficiencia de los servicios que implican permanencia; incluir los créditos necesarios para la continuidad de las obras en ejecución".

Para este año

523 mil millones de pesos fue lo que la gestión uñaquista presupuestó en gastos y recursos
para 2023. El 80 por ciento de los fondos provenía de Nación.

Clave

Además de contener la previsión de gastos y recursos, el presupuesto de un Gobierno refleja qué áreas son prioritarias. En ese marco, sale a la luz cuál será su política de Estado: si apuntará a la obra pública, a la contención social, a brindar más seguridad o educación.