La alianza desató una fuerte polémica interna y divisiones en el partido de la estrella, aunque se fue renovando en cada parada electoral y se mantiene vigente hasta hoy.
El presidente del bloquismo era Edgardo Sancassani y Leopoldo Alfredo Bravo, en ese entonces en Rusia como embajador argentino en aquel país, lideraba el partido desde su cargo al frente de la Convención. Los dos fueron los principales impulsores de la alianza y quienes articularon con Gioja las movidas partidarias para confluir en una misma boleta en las elecciones generales.
El bloquismo venía de dos duras derrotas en las urnas. En alianza con partidos de la oposición, tras haber integrado la frustrada Alianza, ni en 2003 ni en 2005 logró ganar puestos de relevancia y empezó a perder fuerza en la opinión pública. El justicialismo venía fortalecido por haberse impuestos en las dos paradas electorales anteriores y le ofrecía algunas chances de poder recuperar cargos de peso.
El 2 de mayo, Sancassani se reunió con dirigentes departamentales en la sede bloquista y les contó de la invitación de Gioja. A esa altura, los máximos referentes del partido buscaban la adhesión de las bases para oficializar la amalgama electoral que ya estaba decidida. Y lo consiguieron con un amplio respaldo, sumando más fuerzas que la que presentaron los dirigentes internos que rechazaron la sociedad con el peronismo. Entre ellos, Enrique Conti, que se puso al frente de los sectores antigiojistas que pedían no perder protagonismo en las listas a manos del PJ.
La fórmula con el peronismo estuvo a tono con la posición que ya había adoptado el partido, cuando se enroló con el proyecto nacional que comandaba Néstor Kirchner. Fue un gesto en respuesta a Gioja y el por entonces presidente. Pasa que el Gobernador fue uno de los gestores para que el cargo de embajador en Moscú quedara para un hombre del bloquismo; y el santacruceño no puso reparos.
En las elecciones provinciales de ese año, como integrantes de la sociedad, el bloquismo ganó las Intendencias e Iglesia y Angaco, y obtuvo dos bancas en la Legislatura provincial. En las nacionales, que se hicieron unos meses después, fue parte de la lista de candidatos a diputado nacional y Graciela Caselles, que iba en el tercer lugar, resultó electa.
