Hubo otra elección que se dirimió en San Juan más allá de la gobernación, los municipios y las concejalías. La lucha por los escaños en el Congreso Nacional tuvo un escenario particular y especial para el entramado político sanjuanino y con la elección de ayer, el giojismo con el 70,17 % de los votos para diputados nacionales, recuperó ese lugar que Mauricio Ibarra le había restado en las anteriores legislativas. En 2007, el Frente para la Victoria había conseguido ese famoso triple de votos respecto de la lista que lo seguía y consagraba a sus 3 candidatos para el Congreso nacional, incluyendo en ese momento a la bloquista Graciela Caselles. Pero en el 2009, cuando parecía que volvía a meter el tercero, apareció el ibarrismo y le sacó una de las plazas, consagrando a Mauricio Ibarra por encima de Edgardo Sancassani, quien peleó ese lugar voto a voto. Quedó entonces instalada esa disputa: si el oficialismo y todo su aparato podía recuperar su hegemonía en la representación legislativa nacional o si la oposición sería capaz de sostener ese bastión que no era poco. Las urnas dijeron lo suyo. El Frente para la Victoria fue aplastante en este rubro del calendario electoral y Rubén Uñac, Graciela Caselles y José Villa son los diputados electos por San Juan.

En la Cámara Alta, el Frente para la Victoria mantuvo su poderío con la consagración de Ruperto Godoy -que pasó de la Cámara Baja a la Alta- más la reelección de Marina Riofrío. Resultado que parecía cantado y que solamente necesitaba de los guarismos para terminar de ser una realidad. Pero la gran pregunta que se planteó entre los senadores por San Juan está en el tercero de los electos: Guillermo Baigorrí, quien ingresó por la primera minoría (Frente Compromiso Federal).

En una simple lectura, todo normal sabiendo que constitucionalmente de los tres lugares en disputa, dos pertenecen a la mayoría y que el restante es para la primera minoría. Aunque como se barajó en la campaña previa e incluso fue parte del arsenal publicitario del Frente Todos por San Juan, la decisión de asumir o no corre por cuenta de Baigorrí, quien en algún instante podría decidir renunciar a su banca para darle lugar al primer suplente de su lista, nada más ni nada menos que Roberto Basualdo, quien compitió paralelamente como candidato a gobernador.

Pasó una elección más y en el rubro legislativo, San Juan demostró el poderío del oficialismo nacional y local, reconquistando esa tercera plaza entre sus diputados nacionales que en las elecciones pasadas había cuestionado mínimamente una hegemonía que parecía marcada.