Para revertir su magro resultado obtenido el domingo pasado en las primarias, el candidato presidencial Raúl Alfonsín planea fortalecer su imagen en la provincia de Buenos Aires y en grandes centros urbanos, comentaron desde su entorno al describir los planes electorales para los comicios de octubre próximo.

Según comentaron fuentes partidarias a la agencia de noticias DyN, la próxima semana el radical Alfonsín retomaría las actividades de campaña con una agenda renovada en la que ganará más importancia la provincia de Buenos Aires tras el pobre resultado del domingo. Aunque, aclararon, esto no significará que Alfonsín ponga fin a su alianza con el peronista disidente Francisco De Narváez, candidato a gobernador bonaerense.

Respecto a su agenda, Alfonsín administrará mejor sus tiempos: ya no recorrerá todo el país, sino que pondrá especial atención a los grandes centros urbanos, como la Capital Federal, Santa Fe y Córdoba, y multiplicará sus apariciones en radio y televisión. Así lo detallaron colaboradores de Alfonsín citados por la agencia Noticias Argentinas.

También procurarán una mayor aparición mediática del candidato a vicepresidente Javier González Fraga, el economista que ni siquiera habló el domingo en el comando de campaña el último domingo, donde sí tuvo lugar para expresarse De Narváez.
Hasta ahora, no hubo ninguna autocrítica ni debate a nivel institucional. La única discusión se dio en el ámbito del equipo de campaña de Alfonsín, que evalúa cambios en su coordinación que implicaría un trabajo más activo de algunos referentes de la corriente interna Morena, que nuclea a quienes desde siempre apoyaron la postulación de Alfonsín.

Se espera que Alfonsín empiece a plantear a la UCR como única alternativa para el equilibrio de fuerzas en el Congreso tras el holgado triunfo del kirchnerismo, deslizando la posibilidad latente de que los candidatos de Hermes Binner y del peronismo opositor acuerden con el Gobierno desde sus bancas.

Por otro, el radical presentará sus propuestas para hacer frente a la nueva crisis financiera internacional, remarcando que la presidenta no cuenta con el equipo necesario para hacerle frente a los coletazos que se aproximan en la región.

“Creemos que desde los medios podremos hacer llegar masivamente nuestro mensaje y hasta ahora Ricardo siempre estuvo rechazando invitaciones”, explicaron a Noticias Argentinas sus colaboradores, que sin embargo admitieron que será importante mejorar la imagen del candidato, en declive desde su spot de campaña con voz carrasposa.

El lunes por la noche, los principales colaboradores de Alfonsín se reunieron en las oficinas que el candidato tiene en la porteña Avenida Santa Fe. Allí repasaron con cierta resignación los resultados adversos en todo el país, además de diseñar la nueva estrategia de cara a las generales del 23 de octubre.

“Nos confundimos en el acuerdo con De Narváez. No nos sirvió”, admitieron colaboradores de Alfonsín, en coincidencia con el malestar que desde siempre existió en las bases del radicalismo, aunque rechazan que pueda haber una ruptura con el empresario. Aunque Alfonsín ratificó públicamente su alianza con el “Colorado”, el alfonsinismo teme posibles contactos entre De Narváez y el duhaldismo.