El corte de boletas, que fue una de las vedettes de las primarias del domingo pasado, podría dejar sin la chance de jugar por una banca de diputado departamental al intendente calingastino Robert Garcés. Es porque si bien el escrutinio provisorio de la Dirección Nacional Electoral lo dio por ganador en su frente por 25 votos, cuando su postulante a jefe comunal, Mario Romero, había sacado 60 menos, su rival, Jorge Castañeda, con quien está fuertemente enfrentado, sostiene que tiene planillas y la información de sus fiscales que señalan que el triunfador de la interna para legislador por el distrito fue Alfredo Amín, por una diferencia de unos 780 sufragios. “No voy a permitir el fraude, vamos a llegar hasta las últimas consecuencias”, dijo ayer Castañeda, enrolado en el sector de Ruperto Godoy.
Calingasta no fue la única jurisdicción en la que el corte de boletas fue protagonista en el cuarto oscuro, porque también hubo una situación similar en Rivadavia y Santa Lucía, donde el votante eligió sufragar en favor de un candidato en una categoría, pero optó por otro en otra, con el uso de una tijera o de una regla.
Castañeda y Garcés mantienen una vieja rivalidad porque el primero fue secretario de Gobierno de la comuna hasta fines del año pasado, cuando el intendente lo echó del puesto por serias diferencias en la gestión. El exsecretario, lejos de quedarse en su casa, y aunque intentó jugar en las PASO por el lado del giojismo, terminó armando una lista con el rival de Sergio Uñac, el senador Godoy. Y en la votación del domingo no le fue nada mal porque, según datos del Tribunal Electoral Provincial, cosechó 2.813 votos, más de 600 de los que obtuvo Godoy en el distrito, es decir que muchos calingastinos cortaron la boleta para votarlo a él en lugar del senador nacional. Una situación parecida se dio en la categoría de gobernador, porque Uñac cosechó 2.156 votos, pero en cambio a Romero, actual diputado por el distrito, sólo lo apoyaron 1.970 calingastinos.
Ahora Castañeda dijo que va esperar el escrutinio definitivo, cuando aguarda demostrar que no sólo obtuvo más votos de los que le atribuye el Tribunal Electoral, sino que el triunfador en las PASO para diputado fue Amín, otro exlegislador por el distrito, y no Garcés. El intendente prefirió ayer no entrar en polémica y sólo aseguró que está “tranquilo” con el apoyo recibido y que espera “confiado” la confirmación de los datos.
Santa Lucía y Rivadavia
El corte también dijo presente en Santa Lucía el domingo. Así, mientras que el intendente Marcelo Orrego, que pelea la reelección, obtuvo 16.631 sufragios, a su postulante a diputado, Carlos Platero, sólo lo votaron 11.315 vecinos, es decir que hubo una diferencia de 5.316 sufragios. Y a Basualdo, el candidato a gobernador del espacio, lo apoyaron 11.218 santaluceños, es decir que el jefe comunal recibió 5.413 votos más que Platero. Así, el votante, al menos en estos distritos y a la hora de ingresar al cuarto oscuro, mostró que a pesar de la boleta sábana, cuando tiene que optar puede hacerlo por una opción distinta. En el caso de Daniel Molina, el postulante a intendente del FPV, lo votaron 10.086 vecinos, mientras que Uñac recibió 2.668 sufragios más.
En Rivadavia, el castigo del corte lo recibió Ana López de Herrera, quien también quiere la reelección como jefa comunal, porque en su caso cosechó 6.637 votos menos que su candidato a gobernador, que fue Uñac. Y hasta su postulante a diputado, Marcelo Delgado, tuvo un respaldo de 4.520 votos más que la jefa del Ejecutivo municipal. López perdió la contienda frente a su rival, Fabián Martín, que tuvo un apoyo popular representado por 20.324 votos, 5.180 más que Basualdo, el candidato a gobernador del espacio. Otro que sacó menos que Martín fue su candidato a diputado, Sergio Miodowsky, que obtuvo 5.180 votos menos. No obstante, desde el basualdismo dijeron ayer que según los datos que manejan, Miodowsky había obtenido un rédito superior.

