Cuando se le preguntó a Griselda Irene Romera si el hecho de presidir una Junta Departamental del PJ, un espacio dominado tradicionalmente por hombres, requería tener un temple especial, ella encogió los hombros y en su rostro se dibujó una sonrisa pícara. ‘No tengo mal carácter‘, aseguró, pero a la vez aclaró: ‘Tengo que tener autoridad‘. Con esa premisa, ‘Iris‘, como la llaman sus amigos, es hoy la única mujer que encabeza una Junta Departamental del PJ, la de Trinidad, y en su trayectoria cuenta con la chapa de ser una de las pocas que alcanzó ese cargo y encima, por tiempo récord, ya que va por su tercer mandato consecutivo.

En el Gobierno le reconocen el hecho de haber organizado políticamente a Trinidad, uno de los reductos vitales de Capital. Como muestra de reconocimiento en el seno del partido, Romera fue la candidata a diputada provincial por el departamento más importante de la provincia y tras el resultado de las últimas elecciones, ganó una banca en la Legislatura. ‘Hay que saber conducir. Hay que manejar tanto hombres como mujeres‘, resaltó la dirigente, quien remarcó que le gusta estar a cargo de la Junta, ‘por lo que significa y por el trabajo que se puede hacer desde el territorio‘.

Pero ‘Iris‘ no es la única. El antecedente inmediato que recuerdan en el PJ se remonta a la Junta de Concepción, que en el período 2007 – 2009 estuvo bajo la batuta de Hilda Aciar, actual funcionaria de la Dirección de la Mujer.

El paso de Romera por la Cámara de Diputados no es nuevo. En el primer período giojista ingresó como legisladora proporcional. Además de su producción parlamentaria, los memoriosos recuerdan su elegancia, estilo y el buen gusto en la combinación de colores a la hora de usar trajes, lo que ella reconoce ruborizada. Sin embargo, al momento de militar, de caminar y recorrer el distrito, no duda en colocarse el overol. ‘Lo bueno de la presidencia de la Junta es que estás más cerca de la gente. Enriquece mucho el puerta a puerta, el hablar con la gente, es una retroalimentación‘, contó.

La Junta Departamental es la estructura política del PJ enclavada en cada uno de los rincones de la provincia y su presidente es la cabeza visible del territorio y el encargado de bajar los lineamientos que vienen de la sede mayor del partido. ‘De mí depende todo un trabajo político territorial‘, destacó Romera. En el caso de Capital, el distrito está dividido en cuatro zonas: Concepción, Trinidad, Desamparados y Capital Centro. Tras su paso por la Legislatura, en 2007 Romera tomó la posta de la Junta de Trinidad, luego del consenso partidario. Para esa misma época, también conquistó una concejalía en el municipio capitalino. Luego repitió el mandato en la estructura territorial en 2009 y ahora encara su tercer período. ‘En Trinidad, las mujeres nos ganamos el espacio por nuestra condición de militantes, no por nuestra condición de mujer. No he tenido problemas ni he sido discriminada, por el contrario, cuento con el apoyo de todos los compañeros para seguir conduciendo el partido‘, aseguró.

Durante cuatro años, ‘Iris‘ manejó las riendas de la Junta con mano firme. ‘No han habido problemas internos fuertes ni de ninguna índole. Hemos logrado armar listas de consenso en las que se han integrado todos los hombres y mujeres de la vida política que participan en el territorio‘. Y esa firmeza no se traduce en una conducción dura, según explicó. ‘Sin diálogo, no se puede conducir, porque conducir es persuadir. Hay que lograr todo el diálogo que sea necesario para buscar una posición en común y hay que escuchar los aportes de todos‘.

En ese contexto, afirmó que ‘para una política es una responsabilidad muy grande conducir una Junta Departamental del PJ, siendo Gobierno en el municipio y en la provincia. Sin lugar a dudas tiene una connotación de mayor responsabilidad porque el partido tiene que funcionar como columna de la gestión‘.