Son dirigentes del oficialismo y la oposición con trayectoria a cuestas, algunos con más años que otros, pero con preponderancia en la arena política actual, al punto que encabezan las tres principales listas de la elección de hoy. Y, en esta competencia, ponen en juego su futuro inmediato, con el riesgo, como en toda contienda, de caer y quedarse con las manos vacías. En el lote están el senador Rubén Uñac y el intendente de San Martín, Cristian Andino, de la subagrupación Vamos San Juan, y el diputado nacional José Luis Gioja y el jefe comunal chimbero, Fabián Gramajo, de la línea San Juan Vuelve, ambas duplas, del frente San Juan por Todos (SJxT). También se encuentran el diputado nacional Marcelo Orrego y el mandamás del municipio de Rivadavia, Fabián Martín, de Cambia San Juan de la alianza Unidos por San Juan (UxSJ).
En el primero de los binomios, el mayor de los Uñac ha venido ocupando cargos legislativos desde 2005, por lo que se expone, por primera vez, a la puja por un puesto en la cúpula del Ejecutivo. Tal cual lo manifestó en una entrevista con este medio, su expectativa estaba puesta en tratar de repetir en la Cámara alta, pero, tras la inhabilitación de la Corte Suprema de Justicia a la candidatura de su hermano Sergio, asumió el desafío de ir por el sillón de Sarmiento. Así fue que el actual Gobernador decidió encabezar la lista de postulantes para el Senado. Si gana Rubén, no sólo tendrá el timón del Gobierno, sino que también, tal cual anticipó su hermano, se encaminará a conducir el Partido Justicialista. Ahora, si pierde, se quedará sin nada a partir del 10 de diciembre, con el horizonte más cercano en las legislativas 2025, en las que se renuevan tres bancas de diputados nacionales. En el marco de una hipotética derrota, será clave una victoria del uñaquismo ante el giojismo en la interna para controlar las riendas del justicialismo, por más críticas que pudiera haber. El escenario también estará supeditado a cómo le vaya a Sergio Uñac en las legislativas. Un panorama es con un triunfo y otro es con una caída.
Marcelo Orrego decidió no pelear por los cargos legislativos, en una señal de confianza en la disputa local.
A su vez, su compañero de fórmula, Andino, viene de cuatro períodos no consecutivos en San Martín y se trata de su gran salto a la pelea por la liga mayor. Una victoria lo catapultaría a la Vicegobernación y a presidir la Cámara de Diputados, un lugar en el que, de saber manejarlo, le puede dar proyección a futuro, aunque se verá cómo se readecúa el tablero peronista. Si la fórmula pierde, su destino perderá luces.

Por el lado de sus rivales en SJxT, Gioja, de 73 años, enfrenta, quizás, su última pelea por la Gobernación, tal cual lo indicaría su reloj biológico. Diputado nacional hasta el 10 de diciembre, no la tiene fácil. Primero, se medirá ante el uñaquismo, con el que ya perdió la interna peronista en 2020, mientras que, en la elección del 14 de mayo, todos los parámetros indicaron que hubiese quedado relegado en el mano a mano. Si sufriese otro traspié, su futuro se acercaría al ostracismo, teniendo en cuenta que decidió no anotarse para disputar un cargo legislativo en las PASO. Segundo, compite ante Orrego, con la chance de derrotarlo sólo si llegase a vencer a Rubén Uñac y sumar sus votos. En este último caso y, aunque perdiese frente al santaluceño, podría posicionarse en el peronismo local, aunque a la espera del resultado de las primarias con el liderazgo de Sergio Uñac frente a la lista giojista. Por su parte, su coequiper Gramajo también tiene la chance de desembarcar al frente de la Legislatura. Si el binomio queda abajo, todo indica que el intendente de Chimbas hasta el 10 de diciembre sufrirá la marginación ante un uñaquismo reinante en el PJ y aún tallando fuerte en la provincia, debido al desplante que le hizo al Gobernador al cruzarse al giojismo.
Rubén Uñac llega con el envión de la victoria de los intendentesde la subagrupación que lidera su hermano Sergio.
En UxSJ, Orrego también dejará su banca el 10 de diciembre y decidió jugarse a pleno en la provincial al no inscribirse por un cargo legislativo. En el caso de que obtuviese una victoria, lo haría ante dos estructuras y referentes poderosos, lo que lo eyectaría con fuerza al Gobierno, aunque estará en minoría en la Cámara frente a la mayoría del frente oficialista. En ese contexto, la manejará su ladero Martín, quien viene hablando de tejer acuerdos. El santaluceño, en caso de ganar, también tendrá una menor cantidad de intendentes de su palo. Ahora, frente a una derrota, también relegará, si se quiere, el protagonismo que suele brindar algún puesto ejecutivo o legislativo, al igual que el rivadaviense, que abandonará la Intendencia a fin de año. Es decir, volverán al llano. ¿Orrego perderá el liderazgo de la oposición? Difícil, dado que los intendentes electos (Susana Laciar en Capital, Sergio Miodowsky en Rivadavia, Juan José Orrego en Santa Lucía y Alfredo Castro en Sarmiento) son dirigentes de su riñón o de su coequiper. A ello se le suma que los precandidatos a diputados nacionales y a senadores que tienen chances de lograr bancas en la general del 22 de octubre también son del núcleo de ambos referentes. Rodolfo Colombo, de Actuar, quien ha sido señalado como la tercera pata relevante de la alianza, perdió el 14 de mayo una nueva disputa por el municipio de Capital y no lo tuvieron en cuenta en el primer lugar de las listas legislativas locales. Como consuelo, consiguió el casillero número 10 en la nómina de parlamentarios del Mercosur del candidato a presidente Horacio Rodríguez Larreta, del Pro.
