El dueño de la compañía de indumentaria Zoberano, Ángel Zoberman, recurrió al Gobierno para solicitar ayuda por los robos que viene sufriendo en la planta que tiene ubicada en Chimbas. El encargado de esa fábrica afirmó que viven ese panorama desde 8 años y como ejemplo remarcó que el año pasado padecieron unos 20 hechos delictivos. Por su parte, el empresario mantuvo ayer reuniones con funcionarios provinciales y hasta con el propio Sergio Uñac, quien dio el aval para ocuparse y trabajar en el tema. En el medio hubo revuelo porque desde la Subsecretaría de Trabajo se había informado que el propietario había dado a conocer que cerró la fábrica el lunes por la situación delictiva, pero en el encuentro con las autoridades indicó que la actividad está frenada hasta hoy porque se están llevando a cabo tareas de mantenimiento en las máquinas, destacó Sandra Barceló, secretaria de Industria.
Por eso, la funcionaria resaltó que no está en riesgo la fuente laboral de los empleados, que no habrá suspensiones y que los trabajadores cobrarán los 3 días en los que no cumplieron tareas, según comunicó en la reunión Zoberman. DIARIO DE CUYO trató de contactar al empresario, pero no pudo ser ubicado en las fábricas ni en su negocio.
La firma Zoberano fabrica remeras, camisas y pantalones y tiene una planta en Santa Lucía y otra en Chimbas, que en total suman entre 220 y 250 trabajadores. La que está en este último departamento se encuentra en calle Buenaventura Luna y Oro, pegada a las villas Virgen del Milagro, Del Sur, Luna, Juan Pablo Segundo y Juan XXIII. Según el encargado, Oscar Kolker, hace 8 años vienen padeciendo robos de telas, ropa, herramientas, cables, luminarias, alambrados y hasta máquinas de cortar. Inclusive señaló que serenos y empleados han sido víctimas de ataques violentos. Claudia Pereyra, del gremio textil, confirmó que Zoberman le viene manifestando este tipo de hechos y reconoció que los trabajadores han sido asaltados, golpeados y hospitalizados.
El empresario mantuvo ayer reuniones en la mañana con el secretario de Seguridad, Gustavo Fariña, y con la secretaria de Industria. Por la tarde, el Gobernador recibió al empresario, junto al titular del Ministerio de Producción, Andrés Díaz Cano, y Barceló. Esta última dijo que Zoberman explicó que luego de las tareas de mantenimiento en las máquinas, la planta de Chimbas funcionará normalmente a partir de mañana y que en estos 3 días los trabajadores afectados fueron unos 70.
Pero además, el dueño de la compañía planteó el tema de los hechos delictivos, reconoció Barceló, por lo que el Gobernador señaló al finalizar el encuentro que “el Ejecutivo está a disposición de la gente que trabaja e invierte en la provincia”. La funcionaria agregó que Uñac dispuso que se trabaje para que tenga las garantías necesarias.
Desde el Gobierno manifestaron que la Secretaría de Seguridad trabajará en la conflictividad de la zona que rodea a la empresa y que se instalarán operativos de patrullaje. Además, resaltaron que hoy tendrán un informe con la cantidad de denuncias que se han radicado desde la empresa en la Policía.
El lunes se había llevado a cabo una audiencia de conciliación en la Subsecretaría de Trabajo y se había pasado a un cuarto intermedio para hoy, pero Barceló dijo que se canceló tras el encuentro con Uñac.

