Desde que comenzó su show a las 19.30, ellos lucieron rítmica vanguardia. Sí, aunque suene dicotómico, la Fanfarria Militar del Alto Perú, del Regimiento de Granaderos a Caballo, que se presentó en pleno cruce de las peatonales Tucumán y Rivadavia, fusionó su porte solemne y lo batió con canciones plagadas de swing. Dirigidos por el Mayor Antonio Agustín Troncoso, estos escoltas que acompañan a la Presidenta "a donde vaya" conformaron un repertorio muy abarcativo y cancherísimo que incluyó "canciones para los más jóvenes" y cancionero popular. Así, con la trompeta como instrumento principal y el apoyo de redoblantes y bombos, esta banda incluyó temas como el chamamé Sargento Cabral, el pop de Si nos dejan del renacido Luis Miguel, la melancólica fibra del tango Sur y no tuvo inconvenientes para emparentarla con la súper cool canción de Mika "Relax" logrando una versión más próxima a los Auténticos Decadentes.
Esa llamativa flexibilidad sonora, con efectiva ejecución, logró calentar de ritmo a los numerosos locales que se acercaron al espectáculo público y gratuito y no decepcionó (el entusiasmo evadió con creces la atención al invasivo frío polar de la velada). Fue tan benevolente la devolución de los presentes que, sumado al carisma entretenedor de Troncoso (casi un showman con morrión), hasta el Intendente Marcelo Lima se animó a bailar Km 11 con una señora del público (sin dudas, la perlita del noche).
A pesar de que la Fanfarria del Alto Perú tiene su espacio físico en Palermo, Buenos Aires, también ostenta fibra cuyana. Sucede que 2 integrantes del cuartel melodioso son sanjuaninos (los oficiales Castro y Lima). Inclusión que despertó aplausos sentidos de orgullo casi como los que se escucharon de las doñas cuando interpretaron un mix de clásicos de Sandro. Hacía tres años que no venían a San Juan, pero el Mayor Troncoso y compañía se resarcieron de la ausencia. Al menos, con su última canción, la marcha de San Lorenzo, demostraron que la espera valió la pena.

