Ante la inminente jubilación masiva de jueces provinciales, la Corte de Justicia tiene decidido implementar un mecanismo para evitar que queden tantos cargos vacíos al mismo tiempo y surjan problemas operativos en Tribunales. En el máximo tribunal aseguraron que harán uso de una ley, que les permite convocar a los que obtengan el beneficio a que obligatoriamente sigan trabajando hasta que se cubra la vacante que dejan. Se hará sólo en los casos de jueces que no tienen problemas de salud y que todavía están en condiciones de prestar servicios.

Hoy son 20 los jueces que tienen todo listo para jubilarse y se estima que lo empezarán a hacer a partir del mes que viene. Además, otro tanto ya inició el trámite. Representan la mitad de los magistrados que tiene el Poder Judicial y en la Corte quieren evitar que se les junten tantas vacantes en forma simultánea. Sostienen que se paralizarían juzgados o, al menos, que se producirían pronunciadas demoras en la tramitación de las causas por la falta de jueces para resolver.

La iniciativa generalizada de pasar a retiro se debe a que hace dos años, consiguieron que se les reconozca el derecho de irse con el 82 por ciento móvil a través de un convenio que José Luis Gioja firmó con la Nación (con el sistema anterior, se podían jubilar con un tope salarial que no superaba los 5.000 pesos y terminaban desistiendo, porque no les convenía económicamente). Así, se abrió una puerta para que se produzca una renovación histórica en todas las instancias del Poder Judicial.

En la Corte y el Poder Ejecutivo ya venían hablando de poner en marcha alguna herramienta para ordenar los retiros. En el segundo piso del palacio de Tribunales aseguraron que para cumplir el objetivo, echarán mano a la ley que les permite a los magistrados a irse con el 82 por ciento móvil. Es la 24.018, que en el artículo 16 inciso A dice: “Los magistrados y funcionarios jubilados (…) conservarán el estado judicial y podrán ser llamados a ocupar transitoriamente en los casos de suspensión, licencia o vacancia, el cargo que desempeñaban en oportunidad de cesar en el servicio u otro de igual jerarquía”.

Dicho en otras palabras, la Corte de Justicia convocará a los magistrados que se jubilen a que vuelvan y continúen en el cargo interinamente. Y, según se desprende de la ley, los magistrados tendrán la obligación de acatar la medida. El mismo mecanismo se aplica en el Ejército o en la Policía, donde los retirados pueden ser llamados en cualquier momento a cumplir funciones en caso de urgencia o seguridad nacional.

El tiempo adicional que los jueces sigan trabajando dependerá de la rapidez del Consejo de la Magistratura y la Cámara de Diputados para llevar adelante los procesos de designación de los sucesores. El primero es que llama a concurso para cubrir la vacante, evalúa los antecedentes de los aspirantes, conforma una terna con los que considera que califican mejor y manda los nombres a la Legislatura, para que en el recinto sea nombrado por simple mayoría el nuevo magistrado.

La obligación de mantenerse en el cargo no será para todos los que se jubilen. El plan de la Corte, explicaron las fuentes, es hacerlo con aquellos de menor edad y que no tienen problemas físicos para continuar un tiempo más al frente del Juzgado o la Sala que integran actualmente. Aunque no trascendieron nombres, es una fija que algunos no serán convocados debido a que padecen afecciones y son mayores a los 75 años.

Los que sean convocados por la Corte, tiene dos opciones para percibir haberes. Pueden seguir cobrando la jubilación o la pueden suspender y recibir el sueldo de magistrado como lo hacen actualmente. En este último caso, una vez que se vayan definitivamente, volverían a cobrar como pasivos.

De los más de 150 jueces, fiscales y funcionarios del Poder Judicial sanjuanino que se anotaron para irse con el 82 por ciento móvil, hay un total de 62 que iniciaron el trámite para acceder al beneficio porque cumplen con los requisitos de edad (60 años) y aportes (30 años). Los magistrados y los fiscales deben presentar la renuncia en Diputados y que se las acepten, para que recién la Anses les empiece a liquidar el haber jubilatorio.