La medida es para reclamar la estabilidad de todos los profesionales que están hoy en carácter de interinos y el 82 por ciento móvil, y rechazar el incremento salarial que dio el Gobierno y el proyecto de reforma de la ley 2580 que elaboró la gestión giojista. El ministro Oscar Balverdi se mostró preocupado por el tiempo de la huelga, aunque aseguró que “por ahora” no están pensando en ninguna medida extraordinaria para frenarla.
El gremio se los médicos se ha convertido en uno de los más críticos a la administración giojista y viene de realizar un paro en el mes de mayo. A pesar de los intentos por superar el conflicto, las diferencias con el ministro Balverdi se han agudizado y ni siquiera los llamados a conciliación de la Subsecretaría de Trabajo han sido suficientes.
Esta vez, de concretarse, será el paro más largo de un sindicato en años. Según dijo ayer el secretario General del gremio, Daniel Sanna, “el 20 es feriado, pero vamos a comenzar con las medidas ese día y seguiremos hasta el 26, por eso son siete días”.
La principal preocupación oficial pasa por los consultorios externos, que es donde más impactan los paros médicos. Entre los dos hospitales públicos más importantes de la provincia, Rawson y Marcial Quiroga, atienden unos 450 turnos por día, explicó Balverdi. Sin embargo, el ministro aseguró que “todos los casos que sean urgentes, no se van a dejar de atender”.
Balverdi había dicho anteriormente que “si el servicio de salud se ve afectado ante un paro, no descartamos ir a la Justicia”. Para esta oportunidad, dijo que por el momento no lo han analizado. “No sabemos nada oficialmente, no podemos estudiar algo que no nos han comunicado”, explicó el funcionario giojista.
El conflicto viene desde hace años. Los miembros del Sindicato Médico insisten con temas de vieja data, sobre todo el 82 por ciento móvil para los jubilados del sector. Además, piden que de inmediato sean designados y que adquieran estabilidad. Los dos temas han sido motivo de decenas de reuniones entre los profesionales y autoridades de Gobierno, pero nunca han podido llegar a un acuerdo y el estado se convulsión en el sector de la salud pública se mantiene.
