El fiscal federal Mateo Bermejo comenzará hoy su ronda de alegatos en el histórico megajuicio que se está llevando a cabo en la provincia por delitos de lesa humanidad cometidos en la última dictadura militar y según adelantó el mismo funcionario, necesitará casi una semana hábil para exponer sus argumentos contra los imputados. Fuentes judiciales aseguraron que pedirá penas que están en sintonía con la querella, que en su momento solicitó prisión perpetua.

Los alegatos constituyen la previa al final del proceso y son claves, porque pueden tener una fuerte incidencia en los miembros del Tribunal para dictar sentencia. La parte querellante, que representa a las víctimas, terminó de alegar hace un par de semanas, ahora le toca al representante del Ministerio Público y la última en presentar sus argumentos será la defensa de los exuniformados que están imputados en el juicio.

Bermejo aseguró ayer que necesitará, al menos, cuatro jornadas para desarrollar su alegato, pero sobre las penas se mostró sumamente cauto y no quiso tirar prensa. Sin embargo, en su entorno adelantaron que pedirá castigos tan duros como la querella. Cuando fue su turno, la parte que representa a las víctimas de inclinó por la pena máxima, es decir prisión perpetua para los imputados por la gravedad de los hechos (en la práctica, son 25 años).

El megajuicio se disparó en noviembre del 2011, por los sonados casos Erize, Camus, Bustos y Carvajal. La primera fue secuestrada y nunca más apareció, Camus y Bustos fueron víctimas de tortura y la causa por la última víctima se caratuló como torturas seguidas de muerte.

Los imputados son siete: Gustavo De Marchi, Francisco Del Torchio, Alejandro Lazo, Daniel Gómez, Osvaldo Martel, Horacio Nieto y Jorge Olivera, éste último sindicado como el cabecilla. Si eventualmente son condenados por el Tribunal Oral que preside Héctor Cortéz, ya hay un pedido de la querella para que cumplan el castigo en una cárcel común.