El Tango 01 que transportaba a Cristina Fernández y Néstor Kirchner rumbo a La Rioja ya carreteaba por la pista para levantar vuelo. Se trataba de la despedida al último de los seis presidentes que participaron de la Cumbre del Mercosur. Era el inexorable final. Pero no. El gobernador José Luis Gioja dio rienda suelta a su impronta, y alentado por la alegría de haber dejado bien parado a su San Juan querido, cambió los planes drásticamente. Entonces llegó el momento pintoresco de una jornada que había sido hasta entonces un mero formalismo con el adiós de los mandatarios. Los granaderos comenzaron con su cancionero y desde ese momento se desató el baile al costado de la pista. Con Gioja tomando la batuta y secundado nada menos que por dos ministros de la Nación como Amado Boudou (Economía) y Debora Giorgi (Industria). Hasta los policías de la seguridad aeroportuaria acompañaron el ritmo de los bombos y redoblantes con sus movimientos. Con Gioja levantando las manos al mejor estilo Ricardo Fort y con Boudou movimiento la cabeza de un lado para otro. La algarabía se fue extendiendo y entonces hasta sonó por parte de los Granaderos el tema "Gloria". Las sonrisas cómplices de todos se fueron mezclando con las fotos de celulares de la gente que estaba en el restaurante del aeropuerto. En total fueron 19 minutos de dancing y con la marcha de San Lorenzo como final, la misma interpretación que despidió a cada presidente. Después de eso vino el abrazo de agradecimiento tanto para Boudou como para Giorgi y ahí sí la despedida final en una tarde con sensación térmica bajo cero (menos dos grados) y con un Gioja tan exultante que poco le importó semejante frío.
