Hoy comienza el sueño largamente esperado por los familiares de caídos de Malvinas, incluidas dos sanjuaninas, que pasadas las siete arribarán al Cementerio de Darwin, donde yacen los restos de los soldados caídos en la guerra de 1982. Allí se inaugurará hoy un cenotafio y habrá un homenaje a los 649 muertos que tuvo en total el conflicto bélico. Será una travesía total de seis horas: tres en Darwin y el resto la ida y vuelta del viaje.
Antes de embarcar a Río Gallegos, desde donde salen hoy a la Isla Austral y recibirán el saludo de la Presidenta, las sanjuaninas Virginia Avellaneda, Miriam García y la santafesina, Alicia Rodríguez, esposas de sanjuaninos que dejaron su vida en Malvinas, hablaron con DIARIO DE CUYO y contaron cómo vivían las horas previas de su histórico paso por Darwin. "Estuve esperando este viaje 27 años, tengo muchas expectativas y estoy muy ansiosa, no veo la hora de estar junto a la tumba de mi esposo. Es un momento muy fuerte", comentó Virginia, esposa del suboficial en Comunicaciones Hugo Llanos, aún conmovida por las palabras del arzobispo de Buenos Aires, cardenal Jorge Bergoglio en la misa que ofreció ayer para los familiares.
Más dominada por la emoción y con voz tímida, para Miriam García, esposa de Eduardo Montaño, las lágrimas eran incontenibles, bajo duros sentimientos encontrados entre nervios y ansiedad. "Es mi primer viaje, nunca pude ir a los anteriores, todo lo que estoy sintiendo es muy fuerte pero aquí mis compañeros me contienen, nos acompañamos entre todos," comentó la mujer.
El reencuentro entre las esposas de todas las provincias, según coincidieron las sanjuaninas "es lo más emotivo". "Nos vamos encontrando con mujeres que también perdieron a sus maridos y pasaron por lo mismo que nosotras. El grupo está muy unido, este viaje es como una terapia para todos, porque contamos nuestras historias, escuchamos la de otros y nos hace bien estar juntos".
Sin poder ubicar a todavía a las sanjuaninas, Alicia, de Resistencia, Santa Fe, esposa del cabo Hugo Montaño, dijo estar muy emocionada de volver a la tumba donde está su esposo, ya que se trata de su segundo viaje. "Volver a ver la cruz de Hugo y todas las de sus compañeros será muy emocionante para mí, porque ahí te das cuenta que ellos están haciendo patria en ese suelo tan austral", señaló la santafesina. "Desde que llegué estoy buscando a algún sanjuanino pero todavía no ubico a nadie porque somos muchos", agregó.
El histórico viaje busca saldar una deuda con los héroes de Malvinas y con sus familiares, para muchos de los cuales será en la única oportunidad que tendrán de visitar la tumba de su ser querido.
El primer contingente de 177 familiares de un total de 375, serán trasladados directamente desde el aeropuerto en Bahía Agradable al cementerio de Darwin ubicado a 130 kilómetros de Puerto Argentino, pero no pasarán por la capital de las islas. En el cementerio se oficiará una ceremonia religiosa concelebrada por el sacerdote de las islas, Peter Norris y el obispo de Río Gallegos, Juan Carlos Romanín.
El segundo grupo, integrado por 205 familiares, arribará el sábado 10 y llevará una imagen de la Virgen de Luján que será entronizada en el cementerio -tras ser bendecida en la peregrinación juvenil- y completar así la inauguración formal del cenotafio.
