Luego de varios días de incertidumbre por la crisis económica que vivía la provincia y en un intento por reducir el gasto público, la noche del 2 de junio de 1995 el por entonces ministro de Economía de la administración de Jorge Escobar, Raúl Benítez, anunció por la cadena oficial de radio y televisión una serie de medidas que incluso tuvieron correcciones hasta último momento.
Los anuncios abarcaron medidas fiscales y de reforma del Estado, incluyendo la consolidación de una parte de las deudas hasta mayo del "95 y otras hasta diciembre del "94, el desdoblamiento del horario de la administración pública, la eliminación de plus salariales, la reducción de sueldos y el fin de algunas irregularidades tendientes a terminar con los "ñoquis".
También fue puesto en marcha un proceso de autogestión hospitalaria y fueron reasignados los recursos del Fonavi a las empresas de la construcción que tomaran personal del Estado.
En el aspecto impositivo se promovió una amplia moratoria impositiva al mes de mayo de ese año, mientras que con relación a la situación de la Caja de Jubilaciones se insistió con su traspaso a la Nación, que se produjo poco tiempo después.
En el rubro de las privatizaciones, se contempló los casos de la empresa de energía SES, OSSE y el Casino provincial y la venta de la mayor parte de las acciones del Banco de San Juan. En la práctica los traspasos a manos privadas que se cumplieron fueron los de SES, el Casino y el Banco, porque la empresa proveedora de agua potable, OSSE, sigue bajo el control oficial hasta nuestros días.
En su mensaje el ministro Benítez dijo sobre las medidas que "son necesarias, obligadas por la antipática exigencia de los números. No podemos gastar lo que no tenemos. Hay que devolver lo prestado y gastado".
"No existe espacio para la magia. En consecuencia, no puede haber vuelta al pasado", agregó.
El paquete anunciado también incluyó medidas de reactivación económica para promover las exportaciones, tener información adecuada sobre la oferta de productos sanjuaninos de acuerdo a las exigencias de los mercados internacionales y la simplificación de las operaciones de comercio exterior a través de la aplicación de tecnologías y técnicas productivas.
Por ejemplo, el llamado a licitación de 8 áreas de reserva minera y el pedido de créditos para la erradicación y reconversión de uvas comunes.

