Jorge Antonio Olivera, un mayor retirado del Ejército que es considerado el jefe de la represión en San Juan durante la última dictadura militar, sumó ahora su segundo procesamiento en la Justicia Federal, en este caso acusado de haber sometido a tormentos seguidos de muerte a Alberto Carvajal. Era un militante del Partido Comunista que falleció en agosto del ’77 en el Penal de Chimbas presuntamente con posterioridad a una sesión de torturas.
El juez federal Leopoldo Rago Gallo dictó el nuevo auto de procesamiento el martes 21 y recién ayer la defensa del ex militar fue notificada de la decisión. En la resolución le trabó un embargo sobre sus bienes por 15 millones de pesos, cuando en el primer caso el embargo había alcanzado los 300.000 pesos.
Los delitos que le imputan a Olivera tienen una pena de reclusión o prisión perpetua, previsto en el el artículo 144 ter, que se aplica cuando la víctima muere con motivo de la tortura.
El ex militar continúa detenido en el sector de la vieja enfermería en el Instituto Penal de Chimbas y él mismo trabaja en su defensa, según dijo su defensor oficial, Ricardo Moine. El letrado adelantó que la próxima semana harán la apelación de la decisión del juez.
Según fuentes judiciales, Olivera continuará siendo indagado por otras causas, entre ellas la de la modelo María Ana Erize.
