Fernández de Kirchner inauguró ayer el primer tramo de las obras de remodelación del Centro Cultural del Bicentenario, el ex Palacio de Correos, edificio de estilo monumentalista, abierto en 1928, que durante décadas fue la sede central del Correo Argentino.
La jefa del Estado recorrió las salas remodeladas, presenció un espectáculo ofrecido por el conjunto Fuerza Bruta, observó dos muestras pictóricas, una de ellas dedicada a los próceres y héroes de la Independencia y la otra de los plásticos de cada una de las provincias argentinas.
Al ingresar al edificio, la presidenta era esperada por un grupo de actores vestidos con trajes de época y por una Eva Perón muy rubia y joven, que lucía un vestido blanco de hombros descubiertos.
Cristina visitó también la muestra filatélica donde se exhiben estampillas históricas, entre ellas las dedicadas a Eva Perón y al Libertador José de San Martín.
La presidenta posó delante de los sellos de Eva y de San Martín, y en su intervención explicó que, a veces, había sentido que "nos robaron la historia o nos las falsificaron. Por eso, tengo la obsesión de tener a los próceres en la Casa de Gobierno".
Agregó que "fuimos el primer país que tuvimos la idea de imprimir una estampilla con motivos conmemorativos. Después, otras naciones copiaron nuestra idea".
La inauguración del primer tramo de la obra incluye el hall central, el salón de honor y el de los Escudos, donde se realizó la ceremonia de apertura.
Este primer tramo demandó siete meses de tareas, mientras que la totalidad de la obra se completará en 30 meses".
La puesta en valor del Palacio dejará un edificio apto para la actividad cultural y convertirá a la cúpula en un mirador de la ciudad de Buenos Aires, con la posibilidad de proyectar un millón de colores con la computadora a instalarse.

