Después de mucho tiempo, oficialistas y opositores bloquistas lograron sentarse para intentar unir al partido y presentar una lista única para las próximas internas. Pero después de las dos primeras conversaciones, las más importantes, el panorama no cambió demasiado: la sociedad con el PJ sigue siendo el principal escollo para lograr el cometido y ni de un lado ni el otro se ven señales que alienten una salida. Mientras Juan Domingo Bravo y Enrique Conti ponen como condición excluyente de cualquier trato que la conducción le ponga fin de inmediato a la relación con el giojismo, Graciela Caselles dice que es muy prematuro tomar definiciones y que debe quedar para más adelante. Descreído, el hijo del Don Leopoldo tiene ganas de volver a pelar por el cargo de presidente.

Las conversaciones trajeron algo de paz. El Partido Bloquista (PB) viene de años de fuertes convulsiones por la continuidad del acuerdo electoral con el PJ y hace poco estalló una vez más la polémica, cuando Caselles y sus seguidores en la Convención impulsaron una prórroga de los mandatos y suspendieron el llamado a elecciones para renovar autoridades. La Justicia hizo lugar a un planteo de los opositores y frenó el intento, por lo que el partido tendrá ahora que atravesar sí o sí un proceso para elegir a la nueva conducción.

El fallo judicial fue un duro golpe para Caselles que, casi de inmediato, reaccionó juntándose con sus detractores de más alto perfil. Conti y Bravo trabajan de la mano de otras fuerzas políticas y por fuera de la estructura orgánica del partido que los vio nacer, aunque hicieron una pausa y, cada uno a su turno, visitaron a la presidenta después de años sin posar juntos para la foto. De los dos encuentros salió una coincidencia: todos dicen que el bloquismo tiene que llevar candidatos propios en 2015. El problema es qué camino transitar para apuntar a la meta.

Conti y Bravo, una vez más, le pidieron a Caselles le dé un corte a la sociedad con el PJ sin perder tiempo, para que el bloquismo no siga siendo postergado por los candidatos que impulsa el giojismo como la fuerza de mayor caudal político dentro del Frente para la Victoria. Ella no quiere hablar de definiciones de semejante calibre y les respondió que primero hay que sellar la unidad y que son los órganos partidarios los que deben resolver. En su entorno más íntimo aseguraron que a pesar de que después del fallo adverso pensó en romper con el PJ e incluso lo sugirió en una nota en Radio Sarmiento, prefiere sostener la sociedad y, en todo caso, competir contra el PJ en las PASO en los departamentos donde exhiben postulantes bien posicionados. Los dos opositores coinciden en que es muy difícil ganarle al aparato de Gobierno y que el resultado los volvería a poner en el ostracismo.

Quedaron en volverse a juntar, pero Conti y Bravo dejan traslucir escepticismo. “Le pedí que vamos a terminar con el Frente para la Victoria, me dio mil vueltas y mil explicaciones… veo difícil un gesto concreto”, aseguró ayer el hijo de Don Leopoldo luego de la charla con la presidenta bloquista. El encuentro no le escapó a la historia reciente del PB, porque dio más comidilla para la polémica. Según el opositor, su interlocutora le dijo que Gioja les va a quitar becas y contratos a los bloquistas si se van. Caselles le aseguró a este diario que no lo dijo en esos términos, sino que le advirtió que “hay que pensar en todos, porque la lógica indica que cuando te vas de un espacio político tenés que dejar todo, el gobernador no tiene nada que ver con eso”.

Si no hay acuerdo, Conti y Bravo contarán con una última chance de conquistar el timón para llevar al bloquismo a pararse como alternativa al PJ: las internas partidarias, que se deben celebrar no más allá de fines de septiembre. Al primero no le entusiasma la cruzada si el partido no está unido y en ese contexto, parece estar decidido a avanzar en su idea de atar un acuerdo por fuera del partido con el basualdismo. El segundo le hizo saber a Caselles de su intención de disputarle por segunda vez la Presidencia, aunque no lo tiene decidido y sus colaboradores lo condicionan, entre otras cosas, a que el exintendente de la Capital le aporte el caudal que recogió en los departamentos.

Mientras tanto, el jueves empiezan a correr los 10 días que el juez Federal Miguel Gálvez le dio al partido de la estrella para fijar un nuevo calendario electoral. Ahí se sabrá cuál es la fecha límite para presentar listas, es decir cuándo fenece el plazo para que los bloquistas se pongan de acuerdo.