Aduciendo aumento de costos en el servicio, los propietarios de empresas de colectivos resolvieron ir a la carga por un nuevo incremento en el boleto. El secretario de la Asociación del Transporte Automotor de Pasajeros (ATAP), Carlos Matus, dijo que se lo plantearán a las autoridades de Gobierno la semana que viene. Los últimos incrementos fueron el año pasado e incluyó a todas las secciones, contando el escolar. Esta vez la pretensión es que se aplique un 25 por ciento más en la tarifa urbana, con lo que el valor del boleto llegaría a 2,50 centavos. El secretario de Servicios Públicos, Daniel Campos, dijo que los escuchará, pero descartó autorizar una suba.

La idea de los empresarios de plantear formalmente un pedido de actualización del precio del boleto salió de la reunión que mantuvieron el martes en la noche, en la sede de ATAP. Según Matus, la inquietud se basa, fundamentalmente, en el incremento de los costos operativos. Entre otros, enumeró un aumento de 70 centavos en el valor del gasoil subsidiado que pagan las empresas y el impacto que tendrá la recomposición de sueldos que está negociando la UTA a nivel nacional.

En el Gobierno no se mostraron dispuestos a aplicar un incremento. Según Campos, “no lo estamos evaluando y no hay ánimo de un nuevo aumento”. El funcionario giojista recordó que no hace mucho “se actualizaron las tarifas, porque habían quedado desactualizadas”. Efectivamente, en el transcurso del año pasado se autorizaron dos subas: primero fue en los pasajes comunes y después, el boleto estudiantil tuvo una actualización que desató protestas de alumnos (ver aparte).

En los últimos días, el transporte público de pasajeros fue motivo de polémica. Algunas empresas redujeron sus frecuencias y lo fundamentaron en que no están recibiendo la totalidad del gasoil subsidiado que pagan. Incluso, la firma Mayo directamente no sacó sus colectivos a la calle el viernes de Semana Santa.