El piquetero Raúl Abrego, líder del Polo Obrero, zafó de ir preso porque en la sentencia del juicio que le iniciaron por un ataque con piedras a la Municipalidad de Chimbas, el 13 de febrero del 2006, le dieron 3 años de prisión suspenso. Fue por haberlo considerado culpable como autor principal de los delitos de incitación a la violencia y daño agravado contra el edificio comunal.
La fiscal Gloria Esquivel había pedido en su alegato un castigo de 4 años de prisión para el dirigente piquetero, porque también le atribuyó los delitos de atentado agravado y coacción en perjuicio del ex intendente Eduardo Atampiz, pero el juez Juan Carlos Peluc Noguera los absolvió de esos delitos y le dio un castigo menor.
El abogado defensor, Eduardo Cáceres, había pedido la absolución lisa y llana de su defendido porque dijo que Abrego no había "incitado a la violencia".
Cuando el juez le dio la oportunidad de hablar, Abrego dijo que "nunca tiré una piedra ni forcejeé con la Policía". Y agregó que "desde el 2006 hasta la fecha hay chicos que siguen comiendo de la basura".
Para dar su respaldo al dirigente piquetero estuvo durante la lectura de la sentencia y después en la puerta de Tribunales con Abrego el líder del Partido Obrero, Jorge Altamira, quien es candidato presidencial por el Frente de Izquierda. El dirigente dijo que el juicio contra Abrego "es otro caso de criminalización de la protesta social" y dijo que el gobernador Gioja "se debería preocupar menos por la Barrick Gold y más por los chicos que siguen comiendo de la basura como dijo Abrego".

