Al ir a los libros de historia de la provincia y del país se descubre que sólo una vez se repite el caso de las elecciones del fin de semana. Cuando fue electo un presidente del frente Cambiemos, Mauricio Macri y un gobernador del Frente para la Victoria, Sergio Uñac. La única vez que hubo ganadores de distinto signo político fue el caso del radicalista Marcelo T. de Alvear que estuvo al mando del país en 1923, con el bloquista Federico Cantoni elegido por los sanjuaninos.
Para situarse hay que remontarse a tiempos en el que las elecciones sólo eran cosa de hombres, ya que el voto femenino aún no era aprobado. Así fue como luego de Hipólito Yrigoyen, se ubicó en el sillón presidencial Marcelo Torcuato de Alvear, quien ganó en octubre de 1922 por ser la continuidad del radicalismo. Tres meses después se realizaron las respectivas elecciones locales, en enero de 1923, y arrojaron como gobernador a Federico Cantoni, el líder del partido Unión Cívica Radical Bloquista.
Enfrentado al presidente, llegó al poder local uno de los representantes más jóvenes que tuvo San Juan. Con sólo 33 años conquistó al pueblo y llegó al sillón de Sarmiento gracias a más de 12 mil votos que cosechó con su compañero de fórmula, Juan Estrella. Sin embargo ambos debieron esperar a mayo de 1923 para asumir porque las intervenciones políticas y su condena penal los retardaron. La causa que lo puso tras las rejas fue la del asesinato del exgobernador Amable Jons que lo daba como sospechado de ser el instigador. Es decir, desde el encierro manejó la campaña política que terminó con el aplastante triunfo bloquista. En ese momento la provincia era un enfrentamiento bélico cada vez que había ideologías políticas diferentes entre los candidatos. Matar por pensar diferente era algo casi habitual. Fue en ese contexto de sangre y fuego en el que llegó a la gobernación Cantoni, cuando Aquiles Castro se resistía a dejar el sillón que había obtenido por decisión de Alvear. Sin embargo, los legisladores sanjuaninos fijaron una ley que establecía que debía realizarse el cambio de mandato el 12 de mayo.
Como resistencia, Castro ordenó para ese mismo día que patrullaran las calles e impidió toda reunión con el parlamento, pero los legisladores se reunieron en asamblea en la por entonces Municipalidad de Concepción y le tomaron juramento al ganador de los comicios del 14 de enero. Castro enfureció cuando se enteró del juramento del caudillo y le ordenó a las fuerzas de seguridad atacar el municipio y se desató un feroz tiroteo cruzado que dejó muertos y heridos. Cantoni finalmente realizó su entrada triunfal cuando la Nación lo reconoció como electo, lo que hizo recapacitar a Castro y se evitó un nuevo enfrentamiento trágico. De todas maneras su mandato fue interrumpido a los 2 años.
‘Fue un gobernador que buscó la independencia económica de la provincia, pero desde el terremoto del ‘44 no se dio más la violencia entre los partidos. Es una etapa a la que San Juan nunca va a volver’, aseguró el historiador Eduardo Carelli.

