Sin José Luis Gioja en la compulsa por el sillón de Sarmiento, los sanjuaninos tendrán hoy ocho alternativas en el cuarto oscuro para empezar a escribir el prólogo de la nueva era que vivirá San Juan a partir del 10 de diciembre. Los precandidatos que entraron en la carrera por la histórica sucesión se enfrentan a la primera gran prueba electoral, que será la que determinará quién entra y quién no en la recta final por el tesoro más preciado a nivel provincial.

La meta inmediata es llegar a las generales del 25 de octubre, pero el tránsito a seguir por cada uno será distinto. Más o menos ajustados, todos deben obtener el mínimo de votos que exige el sistema de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) y algunos se enfrentan al desafío adicional de tener que vencer a sus rivales internos si no quieren quedar eliminados hoy mismo.

A diferencia de 2011, cuando debutó el mecanismo de las PASO y no hubo ninguna interna en la categoría de gobernador, esta vez hay dos frentes que llevan más de un precandidato: el Frente Progresista Popular y el oficialista Frente para la Victoria. Cada uno presenta dos postulantes que se eliminarán entre sí, por lo que en octubre habrá, por lo menos, dos fórmulas de gobernador y vice menos.

En el numeroso Frente para la Victoria, el giojismo ungió al peronista Sergio Uñac como el heredero y encargado de continuar la tarea que comenzó allá por 2003 con la llamada Segunda Reconstrucción. Enfrente tendrá a Ruperto Godoy, también justicialista pero fuera de sintonía con Gioja y el equipo que lo viene acompañando desde hace 12 años.

En el Frente Progresista se miden Benjamín Kuchen y Alberto Agüero, que no tuvieron éxito en los sucesivos intentos que encararon para consensuar una fórmula. El ex rector de la Universidad Nacional de San Juan (UNSJ) juega con el sello del Partido Socialista y su competidor va por el Partido del Trabajo y el Pueblo.

Roberto Basualdo es exclusivo en el lote de aspirantes. Es el único que viene disputando el cargo de jefe del Ejecutivo desde el año 2003 y ahora lo hace de la mano del Frente Compromiso con San Juan, que comparten su partido, Producción y Trabajo, con el ibarrismo, Actuar, el moyanismo y el bloquismo disidente. El senador no tiene desafiantes en su espacio y es casi una fija que obtendrá el ticket que permite entrar a la última cita en las urnas.

El macrismo es uno de los partidos más nuevos de la compulsa y en San Juan es la segunda vez que apuesta en primera persona por conducir los destinos de la provincia (la primera fue en 2011, con Hugo Ramírez). Con el radicalismo y Dignidad Ciudadana conformó el Frente Juntos por San Juan e impulsan como único postulante a Martín Turcumán, el más joven de todos los que buscan recibir el bastón de mando que ostenta Gioja.

La Cruzada Renovadora estuvo cerca de ir en Juntos por San Juan, pero no hubo acuerdo en el reparto de las precandidaturas y en la boleta no tiene socios locales. Su precandidato a gobernador es Alfredo Avelín Nollens, hijo del histórico caudillo Alfredo Avelín, el creador de la fuerza de calle Tucumán.

La disputa no está reservada solamente para hombres. Mary Garrido también se anotó en representación de la Nueva Izquierda, el otro partido político que compite sin aliados.

Con socios o no, internas o no, cada uno conoce sus limitaciones. Dependiendo de quién se trate, hay un objetivo de máxima y es finalizar en los primeros lugares en la tabla general tras el recuento de sufragios de hoy. Los precandidatos saben que el caudal de votos que obtengan marcará tendencia y podría ser determinante en la definición de octubre gracias a que, de acuerdo a las estadísticas, la mayoría de lo que elige la gente en las PASO, lo repite dos meses después.