Los organismos que denunciaron penalmente al gremialista Gerardo Martínez como supuesto agente del Batallón de Inteligencia 601 en la dictadura militar pedirán al Gobierno que explique por qué no denunció el caso y nombró al sindicalista en una delegación oficial de la OIT.
“La Presidenta llama a Martínez ’el Delfín’ y quería que fuese el nuevo secretario general de la CGT”, dijo la abogada Gina Erramuspe.
La letrada denunciante, del Centro de Abogados por los Derechos Humanos (CADH), anticipó que “los organismos pediremos una audiencia con la ministra Nilda Garré porque queremos que explique cómo es posible que tipos como Martínez tengan cargos políticos en el Gobierno”.
“El gobierno de los derechos humanos tenía en su poder la lista de miembros de agentes del 601 y sabía que allí figura Martínez, sin embargo lo calló y hasta pretendía erigirlo como sucesor de Hugo Moyano en la CGT”, agregó la letrada. Erramuspe anticipó que “también vamos a pedir una reunión con la delegación de la OIT y pediremos la exclusión de Martínez de ese organismo”.
El CADH y el Sindicato de los Trabajadores de la Industria de la Construcción y Afines, más la CTA opositora y la Asociación de Ex Detenidos Desaparecidos, radicaron una denuncia contra Martínez.
Los organismos pidieron que el titular de la Unión Obreros de Construcción sea citado a declarar y se lo detenga por su presunta responsabilidad en el secuestro y desaparición de 105 albañiles afiliados al gremio durante la dictadura.
