Rawson salió ayer a ofrecer su territorio para que se instale la nueva fábrica cementera que la firma Loma Negra quiere abrir en la provincia y que inicialmente se proyectó en Pocito. El intendente Juan Carlos Gioja adelantó que se juntará en estos días con el gobernador José Luis Gioja, para plantearle que al departamento le interesa contar con la planta por el desarrollo que generará y que pueden ofrecer la licencia social que necesita la empresa. El jefe comunal pocitano, Fabio Aballay, aseguró que a ellos les sigue interesando captar el proyecto y negó que la resistencia de un minúsculo grupo de personas sea un obstáculo, porque en contrapartida “hay muchísima gente interesada en trabajar en el lugar”.
El intendente rawsino contó de la inquietud luego de que los concejales aprobaran ayer un proyecto de declaración en el que le sugieren que inicie acciones para que la cementera se instale en el departamento. “Rawson está en condiciones de garantizar mano de obra calificada y la licencia social que hace falta en estos casos, me voy a reunir con el gobernador para hablar de nuestro interés”, aseguró Juan Carlos.
Su mención a la licencia social (aprobación de la comunidad) fue en referencia a un grupo reducido de pocitanos que han salido a reclamar para que la planta no se instale en ese departamento, por considerar que puede contaminar y que afectará el paisaje. Es que el distrito que encabeza Aballay fue el primero donde Loma Negra (propiedad del gigante Camargo Correa) y el Gobierno pusieron el ojo para construir la cementera. Concretamente, en el Quinto Cuartel, en un predio propio que tiene la empresa, cerca de la calle 14.
Sería la cementera más grande de Cuyo, con una inversión inicial de 250 millones de dólares. Para tener una idea de la magnitud del proyecto, el plan es que produzca 6 veces más que la vieja planta que tiene Loma Negra en Rivadavia.
Si bien Rawson se convierte en una alternativa, Aballay señaló ayer que “por los puestos de trabajo que va a generar y el desarrollo industrial que significaría, por supuesto que nos interesa contar con la cementera, siempre y cuando se cumplan todas las normativas ambientales”. Al mismo tiempo, aseguró que “yo estoy seguro de que este tipo de emprendimiento no va a contaminar”.
En los dos casos, el mayor interés pasa por el movimiento que va a generar la planta y la cantidad de puestos de trabajo que hay en juego. La construcción de la cementera demandará 1.200 obreros y durante la etapa de producción, al menos, 200 empleados en forma permanente.
Juan Carlos destacó que “aquí lo importante es que la inversión se lleve a cabo porque sería una gran beneficio para los sanjuaninos, nosotros estamos seguros de que Rawson es una buena alternativa”. Por otro lado, insistió que en su departamento “no hay ningún tipo de problemas para que se instale y agregó: ¿quién va a decir que no a un emprendimiento así, si significa desarrollo y posibilidades para la gente del departamento?”.
En el municipio rawsino, el de mayor población de la provincia, no han definido aún el espacio concreto que le ofrecerán a la empresa como alternativa. Pero el intendente dijo que hay muchas opciones y habló como posibilidad de “la zona oeste lindante con el cementerio”.

