Andrés Díaz Cano ocupó hasta fines del año pasado la jefatura del Ministerio de Producción provincial, cuando el gobernador decidió oxigenar su Gabinete y tocar algunas áreas, entre ellas la que conducía el pocitano.

Por estas horas, suena fuerte que volvería la función pública y recalaría en la vicepresidencia del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV), lugar que históricamente estuvo en manos de sanjuaninos (el máximo cargo es para mendocinos), explicaron a este diario fuentes oficiales. El tema es que ese sillón lo tiene en la actualidad otro sanjuanino, el ingeniero Hugo Carmona, que llegó a ese sitio con el arribo del Frente de Todos al Gobierno nacional.

El INV es un área clave para uno de los sectores productivos más sensibles de la provincia y que a ese lugar llegue un estrecho colaborador de Uñac, como es Díaz Cano, no es descabellado. Restará saber si este cambio -en el caso que se concrete- obedece a un enroque político y punto, o algo no convenció a la gestión uñaquista de la tarea de Carmona, un hombre muy apreciado por el sector vitivinícola.

Es que, si bien no es resorte directo del Gobierno provincial quien ocupe ese cargo en un organismo nacional, se sabe que siempre se resuelve con el visto bueno del Gobernador de turno.