Un gran revuelo se desató en el seno de la Federación Económica de San Juan que tensó las relaciones entre conocidos empresarios locales y provocó un cambio interno histórico en la entidad, que decidió revocar el mandato de Guillermo Cabrera, Adriana Garde y Silvia Yafar como delegados locales ante la CAME.
Francisco Meló, presidente del ente local, envió una misiva a través del Correo Argentino revocándoles el mandato como delegados propios en la asamblea de la entidad nacional. Y solicitó a las nuevas autoridades de la CAME "’tengan a bien conceder audiencia con carácter de urgente a fin de poder lograr que la institución que presido continúe vinculada con la Confederación Argentina de la Mediana Empresa”.
De esta forma quedó trunca la credencial de los delegados que supieron tener por muchos años los sanjuaninos, en el caso de Cabrera al menos por casi dos décadas. Nadie en la comisión directiva quiso hablar sobre los motivos de esta sorpresiva reacción. Pero el ámbito empresarial se convirtió en una caldera con dimes y diretes y vínculos resquebrajados entre las partes.
Los ahora exdelegados tenían mandatos de gestiones anteriores a la de Meló, quien tomo las riendas de la conducción de la entidad centenaria a principios del año pasado. "’Vamos a hacer declaraciones cuando sea oportuno”, se limitó a decir Juan Francisco Janavel, vicepresidente, vocero y mano derecha de Meló en la Federación.

