La gestión giojista ya tiene todo listo para girarle a los municipios la ayuda económica que irá con destino a mejorar el sueldo de los trabajadores. El monto asciende a 101,6 millones de pesos y según el Ministerio de Hacienda, las transferencias comenzarán el próximo lunes. Si bien el aumento que concedió hace poco la provincia sirve de referencia, las comunas son autónomas y tienen la libertad de decidir a quiénes les dan un incremento y en qué porcentaje.
El fondo que afectará el Poder Ejecutivo para ayudar a los municipios ya se conocía y los intendentes esperaban noticias de cuánto les tocará a cada uno y la fecha de transferencia. Ayer, el equipo del Ministerio de Hacienda de la provincia se puso en contacto con ellos, les avisó que contarán con el dinero desde pasado mañana y les dio detalles de la porción que les corresponde de los 101,6 millones de pesos.
El Gobierno provincial viene de darles a sus empleados un incremento de sueldos del 30 por ciento y para calcular el monto dirigido a los municipios, tomó como referencia esa cifra. El fondo total a distribuir equivale a un incremento similar para los agentes de planta permanente y la planta política, más un adicional del 15 por ciento que podría ser destinado a atender la situación de los contratados.
Sin embargo, en función de la autonomía económica que la Constitución les da a los municipios, son los intendentes los que decidirán cómo aplican los fondos. No están obligados a dar la misma recomposición que la provincia y todo dependerá de la disponibilidad financiera que tengan y de lo que negocien con los representantes de UPCN y SUOEM, los dos gremios con mayor representación en el sector.
El Ejecutivo ya mandó a la Legislatura la Ley de Necesidad y Urgencia que dispone la ayuda y los diputados planean tratarla y aprobarla la semana entrante. De acuerdo a la planilla que detalla cómo será el reparto, que se hace en función de la cantidad de empleados de planta permanente, los departamentos de Capital y Rivadavia son los que más dinero recibirán y en el otro extremo están Ullum y Calingasta.
Un jefe comunal adelantó ayer fuera de micrófono que el dinero que le girarán no le alcanza para dar un aumento parejo para todos, es decir la planta permanente, los contratados y los funcionarios. El año pasado se presentó el mismo problema y en muchos casos se inclinaron por darles una suba mayor a los trabajadores efectivos y un poco menos a los transitorios.
Los aportes del Ejecutivo a las gestiones departamentales se han vuelto una constante en los últimos años. Desde que se dispararon las periódicas actualizaciones de haberes por efectos de la inflación, el Gobierno central siempre tuvo que disponer de una partida especial para que las comunas no queden en desventaja. Los jefes municipales, que en su mayoría arrastran magras recaudaciones, aseguran que con presupuestos acotados no pueden atender por sí solos los incrementos de sueldos.
Los municipales serán el último eslabón de la cadena. Como todos los años, la mejora de ingresos para los trabajadores de la administración central disparó un efecto dominó que está por llegar a su fin.
Tras el aumento que la gestión giojista le dio a los empleados del escalafón general, los docentes y los médicos a partir del mes de marzo, después fue el turno de los otros Poderes del Estado. Tanto el Legislativo como el Judicial replicaron el incremento del 30 por ciento para sus agentes, en el último caso contando a jueces y fiscales. El nivel de incremento está por encima de lo que dieron otras provincias, atendiendo a que se pagará de una sola vez y no en dos tramos, como dispuso, por ejemplo, Buenos Aires y Córdoba.
En Hacienda aseguraron que computando el dinero que representa el aporte a los municipios, la actualización de sueldos implica una erogación extra para el Estado en general de 1.555 millones de pesos anuales. La cifra incluye el pago de los 12 sueldos más las dos cuotas del medio aguinaldo que se pagan en enero y en junio.
