Buenos Aires, 5 de agosto.- El ministro de Educación, Alberto Sileoni, afirmó hoy que la escuela "no es el ámbito para distribuir preservativos" y aseguró que como lo indica la Ley de Educación Sexual Integral "debe brindar información veraz y científica".
El ministro opinó así del proyecto de la diputada porteña María José Lubertino, que busca que se garantice la accesibilidad de preservativos para los alumnos de los dos últimos años de las escuelas primarias y secundarias, junto a información sobre prevención de embarazo y enfermedades de transmisión sexual.
Sileoni remarcó que la forma de prevenir desde las escuelas "es brindar información y abrir espacios para el debate de ideas, de ninguna manera se contempla la distribución de preservativos".
"La escuela no es el ámbito para ello, por eso articulamos nuestro trabajo con las áreas sociales y de la salud, que deben ser las encargadas de esa tarea", precisó el ministro.
El proyecto de Lubertino tiene como finalidad "incentivar y proveer herramientas -útiles, información y acceso a métodos anticonceptivos en los establecimientos educativos- para prevenir la transmisión de enfermedades, permitir el control responsable de la natalidad, y defender los derechos sexuales y reproductivos".
Sileoni aseguró que "el Ministerio produce y distribuye materiales, cuadernillos, láminas sobre Educación Sexual Integral, y capacita a los docentes para que se trabajen en las aulas".
"Creemos que el tema tiene que estar presente en las 45 mil escuelas argentinas, porque estamos convencidos de su importancia para nuestros alumnos y porque así lo determina la Ley de Educación Sexual Integral. Esto no es materia opinable, debe cumplirse", destacó Sileoni.
El ministro recordó que "como la escuela sola no puede, editamos una revista de Educación Sexual Integral para Familias, con una tirada de 6 millones de ejemplares, para llegar a todos los hogares sin competir con la familia, a la que consideramos la primera formadora en este tema".
Estos materiales "se guían por dos principios: el primero es la convicción que la escuela no compite con la familia y el otro es la concepción de la prevención como un derecho".
Sileoni añadió que existe "una alta proporción de jóvenes que no hablan estos temas con sus padres, así que la escuela debe trabajar junto a la familia".
