La referencia inmediata es la ácida discusión legal y política previa al 8 de mayo, cuando la pelea de los afiches y los cruces por las redes sociales fueron moneda corriente. La campaña para las primarias que se celebran hoy estuvo en el otro externo y terminó por contrarrestar, al menos por ahora, la explosión proselitista que se vio en el debut del año electoral. Con mucha lista única, un puñado minúsculo de competencias internas y un piso de votos sumamente accesible como objetivo para pasar a la general de octubre, los los precandidatos se mezclaron en aislados debates mediáticos, se concentraron en las caminatas en lugar de herramientas de alcance masivo, se vieron pocas papeletas pidiendo el voto y en la gran mayoría de los casos, el nivel de beligerancia bajó considerablemente. La excepción se dio en las enérgicas contiendas que el oficialismo mantiene en Chimbas y Rivadavia, donde los protagonistas se juegan una parada que no ofrece consuelos: o entran primeros o se quedan afuera de la próxima cita, la de los cargos.
El objeto de una y otra es diferente y a pesar de que en ambos casos la militancia salió a las calles, la intensidad fue menor esta vez. Para mayo, la consigna de redujo al Sí o al No a la re-reelección del gobernador y la oposición se aglutinó con el objetivo de evitar una nueva oportunidad para José Luis Gioja. El oficialismo enfrentó el mayor desafío: abrir la puerta para que su líder vuelva a encabezar la oferta electoral y siga ofreciendo garantías de tracción al resto.
La puja de hoy es para definir puertas hacia dentro a los candidatos que entrarán en la general y la oposición no pudo reeditar la unidad como un solo gran frente. En la gran mayoría de las fuerzas políticas hay una sola lista y con alcanzar un mínimo de votos poco exigente, que no obliga a un esfuerzo que justifique volcar todo a la campaña, es casi una fija que los precandidatos estarán en octubre. Aunque, claro, ninguno desconoce que los resultados de hoy determinarán el lugar en la grilla de partida.
“Vamos a gastar mucho que en otras oportunidades, hay que guardar plata para la campaña de octubre”, dijeron casi a coro desde todas las agrupaciones, cuando anticiparon que la herramienta principal de persuación iba a ser el puerta a puerta. Y así fue. Sin multitudinarios actos, salieron a caminar. Con folletos en mano, pero muchos menos en cantidad y variedad de los que aparecieron regando el centro y los barrios en la movida previa a la consulta popular.
Atrás quedó el duro enfrentamiento entre los Gioja por TV, radios, diarios y las cada vez más usadas vías que ofrece Internet. Hoy, con César sin traje de postulante, entre los que van por la Gobernación casi que no hubo encontronazos. El único que tuvo respuesta desde Libertador y Paula a sus dardos fue Roberto Basualdo, cuando polemizó con el líder peronista por la obra pública.
El denominador común en las dos campañas fue la ausencia de contraposición de ideas cara a cara. Ahora, tanto entre dirigentes del mismo partido, en el caso donde hay internas, ni de fuerzas antagónicas. El debate fue a través de los medios, especialmente en donde el Frente para la Victoria protagoniza luchas internas: Elías vs. Ana María en Rivadavia y Tello vs. Camacho en Chimbas. También en Rawson, el bastión que intenta sostener el ibarrismo frente a la arremetida giojista, y en Santa Lucía, con la coyuntura de dos peronistas en veredas opuestas: Aníbal Fuentes por dentro y Luis Martinazzo en alianza con opositores.
Esta vez, los grandes afiches no fueron motivo de polémica -pasó con el de Maradona por el No-. Sencillamente porque, salvo en algunos bunker y departamentos, no hubo grandes imágenes en los tradicionales lugares que sirven de soporte a las pegatinas. Y las apariciones en avisos televisivos, radiales y gráficos de los precandidatos llegaron recién en la última etapa del trabajo proselitista.
De visitas nacionales, poco y nada. El único presidencial que hizo pie fue el puntano Alberto Rodríguez Saá, que tiene su plataforma más fuerte en Cuyo. En los otros partidos y frentes, dicen que el “as” lo guardaron para octubre. En varios casos, dependerá de cómo queden los precandidatos en la tabla de posiciones tras la pulseada de hoy.
Sin debate y menos agresiva
La campaña para las primarias que se celebran hoy estuvo en el otro externo y terminó por contrarrestar, al menos por ahora, la explosión proselitista que se vio en el debut del año electoral.

