En el marco de una fuerte política de recaudación tributaria, el municipio de Capital saldrá a cobrar el uso de antenas para la transmisión de señales que realizan las compañías de telefonía celular y satelital, radio, televisión y otros tipos de sistemas de comunicación internos, como los que utilizan las remiseras o firmas privadas. En la primera quincena de abril, la comuna que dirige el intendente Marcelo Lima comenzará con las intimaciones para que los propietarios paguen, por única vez, la habilitación municipal y luego, cada 2 meses, abonen el servicio de inspección, según explicó el coordinador de Gabinete, Juan Sánchez. El costo mínimo del primer ítem es de 30 mil pesos, mientras que el segundo es de 3 mil, por lo que en el Ejecutivo capitalino esperan conseguir una buena cantidad de fondos, teniendo en cuenta que hay 745 antenas relevadas. Sin embargo, hay cautela en ese sentido porque aún queda por determinar cuáles de las empresas deben pagar, dado que en esa cifra no se incluirán los servicios de comunicación de fuerzas de seguridad provinciales y nacionales y los de emergencias, los cuales están exentos.

La nueva tasa que aplicará Capital es inédita en la provincia, pero a nivel país registra antecedentes en municipios de Mendoza, Córdoba, Santa Fe y Buenos Aires. Además, el objetivo es mejorar la recaudación y este año la comuna ha impulsado nuevas estrategias, como el cobro de una contribución que deben hacer las grandes empresas que hacen publicidad de sus marcas con carteles, afiches y cualquier tipo de soporte en otros negocios, generalmente más chicos (ver recuadro). Sánchez manifestó que la creación de la tasa responde a que la gestión de Lima busca “generar ingresos genuinos para volcarlos en obras y en el mantenimiento de los servicios para el vecino. Es recaudar más sin ‘apretar’ al ciudadano, porque no se ejerce una mayor presión tributaria”, destacó. La recaudación de los municipios es materia de debate, debido a que sus niveles de recupero han sido escasos históricamente, lo que les impide avanzar en la ejecución de obras propias, dependiendo casi exclusivamente de la ayuda que pueda disponer el Gobierno provincial.

El funcionario manifestó que el relevamiento de las antenas tuvo como origen una inquietud de un grupo de vecinos. Es que veían el crecimiento de la cantidad de torres que contienen a los aparatos y empezaron a consultar si las estructuras eran seguras. En 2012, el jefe comunal dispuso que se hiciera un registro exhaustivo y el estudio estableció que el anclaje, la iluminación y las luces de todas las torres son seguras, mientras que las 745 antenas no emiten ondas que sean perjudiciales para el ser humano. Conjuntamente a ese trabajo se previó la tasa por el uso del espacio aéreo del ejido capitalino. La contribución está contemplada en la ordenanza tributaria vigente y comenzará a cobrarse a partir de abril. En el rubro se cuentan a las empresas que transmiten señales, como las de telefonía celular y satelital, radio y televisión, y los sistemas internos de comunicación de algunas firmas. El coordinador de Gabinete sostuvo que las firmas de telefonía celular son las que mayor cantidad de aparatos poseen la ciudad. Las que no están incluidas son las antenas de los servicios de emergencia o de las fuerzas de seguridad como la Policía local, la Federal, el Ejército o Gendarmería, al igual que los sistemas de transmisión del Gobierno provincial y nacional, indicó Sánchez.

El primer ítem que se exigirá es la habilitación municipal. En primer lugar, los propietarios deberán concurrir con el permiso de la Secretaría de Comunicaciones de la Nación que avaló la instalación de la antena, expresó el funcionario. A partir de ahí, la comuna cobrará por aparato y en base a una serie de características. Por ejemplo, el costo es de 30 mil pesos si está colocada sin estructura de soporte, de 60 mil con una base sobre el suelo hasta 45 metros de altura, de 90 mil si supera esa distancia y de 45 mil pesos si se encuentra sobre edificios. Ese pago es por única vez y después viene el servicio de inspección, que tiene un valor de 9.750 pesos si la antena está por encima de los 5 metros de altura y de 3 mil pesos si está por debajo de esa medida, según consta en la ordenanza.