Desde este mes, los contribuyentes sanjuaninos volverán a contar con descuentos para cancelar las deudas impositivas que arrastren con el fisco provincial. El Gobierno de Sergio Uñac mandó a la Legislatura un proyecto que pone en práctica una moratoria excepcional para que los morosos se pongan al día a través de cómodos planes de pago que incluyen una quita de intereses dependiendo de la antigüedad de la obligación. La iniciativa no tendrá mayores problemas para ser convertida en ley y significará la vuelta de este tipo de herramientas tras más de una década.

En los últimos años, las moratorias habían desaparecido de la política de cobro de la Dirección General de Rentas. La última en vigencia fue obra y arte de la administración de la Alianza a principios de la década pasada, el giojismo la prorrogó hasta 2004 cuando asumió y una vez que venció, no la renovó por considerar que es premiar a los morosos. En su lugar, para incentivar el cumplimiento impositivo, implementó largos planes de pago con intereses y sin descuentos en el monto a pagar.

La gestión uñaquista ha seguido la misma línea y piensa hacerlo, ya que en el proyecto de ley que envió a la Cámara de Diputados asegura que la moratoria será excepcional. En los fundamentos sostiene que, si bien no es amiga de los descuentos para los incumplidores, lo hace como una forma de acompañar el régimen especial que lanzó la gestión macrista para cancelar impuestos nacionales.

La nueva moratoria alcanzará a todos los tributos provinciales, o sea Automotor, Inmobiliario, Ingresos Brutos y Sellos, y a las deudas vencidas al último 31 de agosto. Además, los contribuyentes tendrán chance de adherir hasta fines de marzo del año que viene.

En la actualidad, los planes de pago de Rentas son hasta 36 cuotas, los intereses no tienen límites y se debe pagar el total. La moratoria, en cambio, extenderá el plazo a 60 meses y ofrecerá una condonación de intereses que reducirá sensiblemente el importe a cancelar. ¿Cómo lo hará? Poniéndole un techo a los intereses.

Por las deudas de 2010 y años anteriores, el interés que aplicará el organismo recaudador será equivalente al 75 por ciento del capital. Si la obligación es de 2011 o 2012, el adicional ascenderá sólo al 50 por ciento. Cuando se trate de montos impagos de 2013 y 2014 se impondrá un extra del 25 por ciento y si el periodo corresponde a 2015 o 2016, se agregará nada más que un 10 por ciento. Es decir, mientras más nueva la deuda, mayor será la bonificación.

Un ejemplo ayuda a entender mejor la fórmula. Un contribuyente que debe 10.000 pesos por impuestos del año 2015 y acumula 3.000 pesos de interés, hoy debería afrontar 13.000 pesos. Si entra a la moratoria, abonará los 10.000 pesos de capital y sólo 1.000 de interés (equivale al 10 por ciento del capital). Significa que le harán un descuento de 2.000 pesos de intereses.

El proyecto incluye otro descuento, siempre que el pago sea de contado. En esos casos, una vez practicada la bonificación de interés, el moroso se verá beneficiado con una condonación adicional del 15 por ciento sobre el importe total.

El objetivo no es otro que levantar la recaudación. Aunque a partir de agosto comenzó a repuntar y ya alcanzó la meta presupuestada, desde enero perdió ritmo por la retracción económica que afecta al país y los efectos de la inflación en la economía familiar. “Cuando las cosas no están bien, una de las primeras cosas que le gente deja de pagar son los impuestos”, explicó hace poco el titular de Rentas, Adrián Villegas.

La iniciativa oficial comenzará a discutirse mañana en el edificio de Libertador y Las Heras, en la reunión que mantendrán los integrantes de la Comisión de Hacienda y Presupuesto con la secretaria de Hacienda de la provincia, Marisa López. Atento a la amplia mayoría que ostenta el oficialismo, aunque no se descartan cambios, se espera que sea aprobada sin sobresaltos cuando baje al recinto.