Hugo Domínguez, un empresario con una corta trayectoria en la UCR sanjuanina, llegó a la presidencia partidaria en junio pasado, y antes de un mes pidió licencia y recién retomó la tarea el viernes. La actitud no cayó bien en algunos sectores partidarios que, por lo bajo, salieron a criticarlo y a pedirle que ponga el partido en marcha porque se avecinan las legislativas y la fuerza no está preparada para afrontar el proceso electoral.
Domínguez justificó el pedido de licencia diciendo que se debió a un problema de enfermedad de su hijo y sostuvo que “fueron solo tres meses pero ahora volvemos con todas las ganas”.
El dirigente llegó al cargo sin necesidad de internas y tras la vacante que había dejado Salvador Mercado.
Pero, además, le critican que estuvo de viaje por Europa. Sobre esa cuestión sostuvo que estuvo en Verona, en Italia, en una feria internacional sobre revestimientos, que es justo el rubro de su empresa, ubicada en el Parque Industrial de Chimbas.
Uno de los que salió a pedirle que ponga el partido en marcha fue Mario Rojas, quien justamente ayer organizó un almuerzo en su casa en la que estuvieron unas 200 personas, entre ellos veteranos dirigentes como Antonio de la Torre, Carlos Quevedo Mendoza, Roberto Yannello, Delia Pappano, Fátima Farías y Juan Osvaldo Mercado, entre otros.
En los discursos, Rojas pidió “por la unidad del partido” y Domínguez, quien también estaba invitado, se comprometió “a convocar a todos para poner de pie al radicalismo sanjuanino”.

