La misma fiscal que había impulsado un allanamiento en el Penal de Chimbas, Katia Troncoso, pidió ahora la detención de gran parte de la estructura que se encarga de custodiar a los reos en San Juan. La funcionaria denunció en la Justicia Federal a un grupo de agentes del Servicio Penitenciario y a su exdirector Leonardo Barac y solicitó que sean arrestados. Los responsabiliza de supuestas golpizas que sufrió Federico Fernández, un preso que está siendo investigado por los delitos de trata de personas y abuso de menores. La decisión está en manos del juez Leopoldo Rago Gallo.
El planteo de Troncoso ingresó en la segunda quincena de marzo a los Tribunales Federales, pero recién trascendió ayer. Fuentes judiciales aseguraron que apunta contra Barac y 9 efectivos que se desempeñan en el Servicio Penitenciario, a quienes los acusa de tener que ver con los ataques hacia Fernández, el mismo reo que el año pasado había presentado un hábeas corpus denunciado agresiones y falta de atención por parte de las autoridades de la cárcel.
Barac fue director del Servicio Penitenciario hasta el 17 de febrero de este año, lo que implica que su salida fue mucho antes de la denuncia. A la hora de dejar el cargo, el exfuncionario lo atribuyó a razones personales y no dio más explicaciones. En su lugar, el gobernador José Luis Gioja designó al abogado Oscar Ghilardi.
Según las fuentes, Troncoso pondría los cañones sobre Barac no porque haya tenido participación en los hechos investigados, sino por ser el responsable en ese momento del Penal de Chimbas. Además, dijeron que para pedir las medidas se habría basado estrictamente en la declaración del preso.
Las fuentes no dieron precisiones sobre la identidad de los efectivos que están bajo la lupa. Pero aseguraron que se trata de agentes con alto rango en la escala penitenciaria.
