La fiscal federal Katia Troncoso pidió la recusación del juez Miguel Ángel Gálvez por considerar que hay “temor fundado de parcialidad” del magistrado en una causa en la que se investiga a una asociación ilícita que se encargaba de elaborar facturas truchas para evadir el pago de impuestos a la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP).

La presentación es del 6 de febrero, pero tomó estado público ahora a través del sitio www.fiscales.gob.ar, que señala que para hacer el planteo, que debe ser resuelto por la Cámara Federal de Apelaciones de Mendoza, la fiscal tuvo en cuenta un artículo periodístico publicado en el periódico digital Tiempo de San Juan. En la nota citada, el juez manifestó que “la investigación se fue cayendo. Por ejemplo, nunca encontramos facturas truchas”.

Para la fiscal Troncoso, estas manifestaciones reflejan “el convencimiento subjetivo del juzgador respecto a los hechos que aún se están investigando; indicando que la finalidad y sentido de las medidas de prueba ordenadas, es el sobreseimiento de los encartados, a pesar del procesamiento dictado por el superior‘.

“El juzgador ya tiene la íntima convicción sobre la existencia de los hechos investigados, y la responsabilidad de los encartados en los mismos. Está convencido de la inexistencia de los delitos denunciados, los que por otra parte, la Cámara Federal de Apelaciones consideró típicos y probados‘, explicó la fiscal.

Desde la oficina del magistrado manifestaron que el juez no iba a hacer comentarios y que iba a esperar la resolución de la Cámara mendocina.

La investigación se inició en el 2005, cuando la AFIP puso el ojo en posibles operaciones clandestinas y realizó varios allanamientos en empresas y estudios locales. En su momento, fuentes vinculadas a la investigación dijeron que se habían verificado evasiones por casi 30 millones de pesos. Lo que se detectó fue una organización delictiva que se dedicaba a la comercialización de facturas falsas para respaldar operaciones simuladas o ficticias.