El anuncio oficial del máximo responsable de Barrick en la Argentina, Guillermo Caló, de que Pascua-Lama no se frena y que continuará el proyecto pero a un ritmo más lento, trajo alivio al Gobierno provincial pero igual ayer el vicegobernador, a cargo del Ejecutivo, Sergio Uñac, salió en conferencia de prensa y delante de los popes locales de la minera a criticar el accionar de la empresa y a ‘comprometerla’’ para que ‘ninguna decisión pueda afectar al eslabón más débil, que es el trabajador’’; a la vez que agregó que ‘la seguridad jurídica debe ser un camino de ida y vuelta, con condiciones que ambos (Estado y empresa) debemos cumplir’’.
Uñac, en buena parte de su alocución, resaltó la importancia que la minería y Barrick tienen para San Juan: ‘para los sanjuaninos esta actividad vino para quedarse y necesita que se hagan las cosas como corresponde para seguir dando fuentes de trabajo’’. Tras cartón, el funcionario matizó sus críticas y reconoció que valora el ‘esfuerzo que hace Barrick para mantener los puestos de trabajo’’.
En la tarde y tras anunciar que la semana que viene se reunirá en Capital Federal con el vicegobernador sanjuanino (ver aparte), el propio Julio De Vido, ministro de Planificación Federal, salió -para sorpresa de muchos- a respaldar al hombre que hoy por hoy conduce la provincia; ‘no vamos a permitir que se especule con determinadas condiciones de mercado para poner en valor los recursos que son de los sanjuaninos, por lo que vamos a proteger su seguridad jurídica, exigiendo que las empresas cumplan sus compromisos de inversiones para garantizar los puestos de trabajo y la concreción del proyecto Lama’’.
De la misma manera, el ministro rechazó que la minería se encuentre “estancada”, como informó ayer un portal digital porteño, y recordó que “desde 2003 se pasó de 18 a 614 proyectos en actividad’’.

