República Dominicana, segunda hermana mayor del Caribe siguiendo a Cuba, señorea parte de La Española en el archipiélago de las Antillas y linda al este con la pobrísima Haití. Ese país hermano de 10 millones de habitantes es cuna de dos recuerdos para San Juan, uno bueno y uno malo. El bueno se representa en una Smith Wesson que guarda como herencia en un cofre Rodolfo Colombo, quien lo heredó de su padre Ricardo, mediador de paz en la guerra civil que siguió a la muerte del dictador Trujillo. Colombo padre, era embajador argentino en la OEA y al final de su exitosa misión diplomática uno de los líderes rebeldes, el Comandante Caamaño en un gesto borgiano, peló la 45 de la cintura y se la entregó como signo inequívoco del final de la lucha.

El malo tiene nombre y apellido, Tony Adames. Con él no seremos recíprocos porque tal vez se lleve de recuerdo un proceso penal. Tony llegó de la isla designado como Gerente General de Veladero el 9 de diciembre del año pasado. Su mentor en el bureau de Toronto, Jim Gowans, pidió un passtrough, un paso de mando ordenado y calmo por lo que José Fornés le acompañó dos meses en la conducción. Luego, Tony tomó decisiones drásticas, cambió por completo el estilo de liderazgo, desarmó los equipos de trabajo, impuso un clima de desconfianza, dividió la operación en compartimentos estancos y, para decirlo en términos criollos, desactivó la camaradería del asado de los domingos. Difícil saber en estos momentos si tuvo algo que ver directamente con el incidente del 13 S, investigación que seguirá en manos del juez Oritja, pero se puede afirmar que a él corresponde la responsabilidad del desmanejo de comunicación de ese día dado que fue quien se encargó de romper las líneas de contacto entre las distintas ramas de la operación. "De los que están declarando ante el juez, podría decirse que, casi, no se conocían entre sí" me confió una fuente. Teléfono descompuesto y desconfianza, factores que conducen antes al miedo que al trabajo interdisciplinario imprescindible en situaciones de crisis. "Tony tiene un record de excelencia operacional y sólida ejecución, en la que ha demostrado consistentemente su habilidad para generar valor adicional y para maximizar el flujo de caja…" decía la carta de inspirado respaldo a su futura gestión que firmara Gowans. Tal vez en ese breve párrafo esté la clave de lo que ocurrió.
Tony reformó la estructura de la pila de lixiviación para acumular más material del acostumbrado, reestructuró el proceso intentando extraer metal más rápido disminuyendo en dos o tres años la vida de la mina al descartar zonas de baja ley concentrándose en zonas de mineral de más ley y menor costo. Es posible que también, en ese apuro, haya descuidado el mantenimiento y arriesgado más de la cuenta la carga de la pila. Aún se sospecha que esa pudo haber sido causa de que el líquido llegara al canal externo luego de un eventual derrumbe. Tampoco está descartada la figura de un daño intencional posible resultado de la bronca de los empleados hostigados por el mal trato. Se supo que tres de ellos estuvieron expuestos a un riesgo extremo en pleno invierno.

Se entiende que Adames no seguirá en su puesto luego de que pusiera en riesgo mucho más que el prestigio de sus empleadores y que justificara hasta el posible ingreso del IPEEM por alguna figura legal en el seno mismo de la operación. El Instituto es el propietario original del derecho minero que establece el código y quien ha concesionado a Barrick. También es poco probable que el interino Fernando Barrigón, actualmente a cargo, continúe mucho tiempo en su puesto, sus responsabilidades han sido siempre menores. "Nosotros no somos Jáchal", repitieron a coro los vecinos de Angualasto, el pueblo supuestamente más afectado por la crisis. "Que ellos (los jachalleros) se arreglen con Gualcamayo" terminó la frase. "Nosotros no queremos que se vayan" agregó otra voz en la reunión general que se realizó el martes pasado. "Si, queremos que nos den explicaciones" comentó una señora luego de que Julio Claudeville y Miguel Martín fueran a dar la cara y pedir disculpas por los malos ratos. Una señora sorprendió pidiendo que les asistan para sacar de sus lotes el verdadero contaminante que está a la vista, los bidones de plástico del agua mineral que llevaron cuando arreciaban los augurios alarmantes e injustificados aquella semana. Son miles y no sintonizan con el bello paisaje de las flores de duraznero en primavera en la ribera del río Blanco.

Tiene mucho sentido el intento de diferenciación porque, en definitiva, todos los pueblos más cercanos a los ríos Potrerillos y Las Taguas, El Chinguillo, Colangüil, Malimán, Angualasto y Colola, están en el departamento Iglesia. El intendente Marinero jugó sus cartas para tranquilizar y tuvo éxito. Como habíamos presentido la semana anterior, la espuma bajó y las primeras encuestas muestran dos cosas: la primera que el tema estuvo varios días en boca de todos; la segunda, que no modificó las tendencias ni los números electorales previos salvo los pequeños movimientos que quedan atrapados en el error estadístico. No hubo transferencia de simpatías y a esta altura, cuando ya vino Pino Solanas, cuando ya salió en todos los medios nacionales incluido el programa top PPP con el conductor estrella Jorge Lanata, cuando ya se hicieron las manifestaciones grandes, medianas y pequeñas, puede afirmarse que el resultado final fue neutro.