La salida de Flávio Bolsonaro de Brasil y su posterior paso por territorio argentino abrió un nuevo frente entre los gobiernos de Luiz Inácio Lula da Silva y Javier Milei. La Cancillería brasileña convocó a la encargada de Negocios de la Argentina en Brasilia, María Emilia Cortés, para pedir explicaciones sobre el papel que pudieron haber tenido funcionarios argentinos en el traslado del senador hacia Estados Unidos.
Brasil citó a la máxima representante argentina y pidió explicaciones por la fuga de Flávio Bolsonaro
Itamaraty convocó a María Emilia Cortés, encargada de Negocios en Brasilia, y reclamó información sobre el operativo que permitió al senador atravesar Argentina y viajar hacia Estados Unidos.
El encuentro se realizó durante la tarde del jueves en el Palacio Itamaraty y fue breve. Cortés fue recibida por João Marcelo Galvão de Queiroz, jefe del Departamento del Mercosur de la Cancillería brasileña, quien solicitó aclaraciones sobre lo ocurrido durante el paso de Bolsonaro por Argentina. Según fuentes citadas por La Nación, la diplomática se comprometió en términos generales a aportar información.
La convocatoria constituye, por ahora, la reacción diplomática más concreta de Brasil después de que Bolsonaro cruzara la frontera hacia Puerto Iguazú y abordara un avión privado rumbo a Estados Unidos pese a que la Justicia brasileña le había prohibido salir del país. Itamaraty decidió mantener el episodio en un nivel institucional bajo y describió la citación como un “procedimiento diplomático de rigor”, sin anunciar sanciones ni otras medidas contra la Argentina.
Qué explicaciones pidió Brasil
Las autoridades brasileñas buscan conocer cómo se desarrolló el operativo que permitió que Bolsonaro ingresara a la Argentina y, pocas horas después, partiera desde el aeropuerto de Puerto Iguazú. También pretenden determinar si existió algún grado de participación de integrantes del Gobierno argentino en la logística utilizada para trasladarlo.
En las últimas horas, medios brasileños mencionaron al asesor presidencial Santiago Caputo como una eventual pieza en la organización del viaje y afirmaron que habría estado en la zona de la Triple Frontera. Esa supuesta participación, sin embargo, no fue acreditada judicialmente y forma parte de las circunstancias que todavía buscan esclarecerse tanto en Brasil como en las investigaciones abiertas en la Argentina.
El Gobierno de Lula optó por no convertir la convocatoria en una escalada pública. La representante argentina no fue recibida por la cúpula de Itamaraty y no hubo un comunicado oficial del Ministerio de Relaciones Exteriores brasileño después del encuentro. Fuentes diplomáticas señalaron que el objetivo fue realizar el planteo por los canales formales sin profundizar una tensión bilateral que ya venía acumulando diferencias políticas.
Cómo salió Flávio Bolsonaro de Brasil y pasó por Argentina
El episodio comenzó después de que el Supremo Tribunal Federal brasileño impusiera medidas cautelares contra Bolsonaro. La Policía Federal informó oficialmente que había solicitado la prohibición de salida del país, la entrega de pasaportes y restricciones de contacto en el marco de una investigación. Posteriormente fueron cancelados sus pasaportes brasileños y se incorporó una alerta migratoria al sistema local.
Sin embargo, la propia Policía Federal aclaró que esas restricciones no equivalían a una orden de captura ni convertían automáticamente al senador en prófugo. Tampoco había un pedido internacional de detención que obligara a otros países a arrestarlo. Brasil investiga ahora de qué manera logró abandonar su territorio pese a la prohibición judicial.
Bolsonaro cruzó hacia Argentina durante la noche del martes 27 de octubre acompañado por su esposa y sus dos hijas. De acuerdo con Migraciones, ingresó por el puente internacional Tancredo Neves, que conecta Foz do Iguaçu con Puerto Iguazú, a las 22.50. La familia presentó documentación considerada válida y no figuraban impedimentos internacionales que obligaran a las autoridades argentinas a impedir su ingreso.
Menos de dos horas después, Bolsonaro abordó un avión privado de Baires Fly que despegó desde Puerto Iguazú, realizó una escala en Guayaquil y continuó posteriormente hacia Miami. El manifiesto del vuelo indicó que utilizó un pasaporte italiano para salir de la Argentina, documento que no había sido alcanzado por la cancelación dispuesta sobre sus pasaportes brasileños.
El Gobierno argentino defendió los controles migratorios
Desde la Casa Rosada rechazaron que hubiera existido una irregularidad migratoria. El jefe de Gabinete, Diego Santilli, sostuvo que Bolsonaro ingresó con la documentación correspondiente y que tampoco existía un impedimento registrado para que abandonara el territorio argentino.
Uno de los puntos centrales es que Bolsonaro no tenía una alerta roja de Interpol ni un pedido internacional de captura. La prohibición dictada por la Justicia brasileña regía dentro de ese país, pero no se había traducido en una orden internacional que obligara a las autoridades argentinas a detenerlo cuando llegó a la frontera.
La discusión, sin embargo, ya no pasa únicamente por los controles migratorios. Brasil quiere establecer si existió una colaboración política o logística desde Argentina para facilitar el traslado, mientras que hasta el momento no existe una resolución judicial que confirme esa hipótesis.
La Justicia argentina también investiga lo ocurrido
El paso de Bolsonaro por Misiones también generó presentaciones judiciales en Argentina. La jueza federal María Eugenia Capuchetti dispuso medidas preliminares y ordenó requerir información a distintos organismos para reconstruir las circunstancias de su ingreso y salida del país.
Entre las medidas solicitadas aparecen registros migratorios, filmaciones de cámaras de seguridad del aeropuerto de Puerto Iguazú y datos sobre eventuales comunicaciones recibidas desde Brasil acerca de la situación judicial del senador. También se busca determinar si las autoridades argentinas conocían las restricciones impuestas por el Supremo Tribunal Federal antes de que Bolsonaro abandonara Misiones.
En paralelo, existen denuncias que mencionan al presidente Javier Milei, al canciller Pablo Quirno y a Santiago Caputo por una eventual colaboración en el traslado. Esas presentaciones se encuentran bajo investigación y no implican que los funcionarios hayan sido considerados responsables de un delito.
Una nueva tensión entre Lula y Milei
La citación de Cortés agrega ahora una dimensión diplomática al caso. La funcionaria es actualmente la máxima autoridad argentina en la embajada de Brasilia, luego de que Buenos Aires retirara a su embajador, por lo que la decisión de Itamaraty representa un reclamo formal dirigido directamente al Gobierno argentino.
Por el momento, Brasil evitó tomar medidas adicionales y mantiene el reclamo dentro de los canales diplomáticos. La Policía Federal brasileña continúa investigando cómo Bolsonaro consiguió abandonar su país, mientras que la Justicia argentina intenta reconstruir qué ocurrió durante las horas en las que el senador atravesó Puerto Iguazú y tomó el avión que finalmente lo llevó a Estados Unidos.