Este miércoles, DIARIO DE CUYO tuvo un mano a mano exclusivo en la Redacción del diario con Christian Asinelli, vicepresidente del Banco de Desarrollo para América Latina y el Caribe (CAF), quien llegó a San Juan para participar de un congreso de jóvenes y mantener reuniones con el gobernador Marcelo Orrego, funcionarios, intendentes del peronismo, representantes de la universidad pública y sectores productivos. En la agenda, como pieza principal, estuvo el financiamiento de 160 millones de dólares que el organismo aprobó para rehabilitar dos tramos de la Ruta Nacional 40 Sur, una operación que ya recibió el aval unánime de la Cámara de Diputados provincial.
Christian Asinelli, con DIARIO DE CUYO: cuándo llegarán los US$160 millones, por qué CAF avaló el crédito de la Ruta 40 Sur y la apuesta a las PyMes mineras sanjuaninas
El vicepresidente del Banco de Desarrollo para América Latina y el Caribe confirmó que el financiamiento para la Ruta 40 Sur ya tiene aprobadas sus condiciones y que el primer desembolso depende de trámites nacionales. Defendió la decisión de San Juan de tomar un préstamo para reparar una ruta nacional, destacó el potencial minero y advirtió que las grandes inversiones necesitan proveedores locales para generar desarrollo.
Asinelli precisó que CAF terminó de negociar los términos y las condiciones del contrato y que el siguiente paso es que el Gobierno nacional dicte el decreto correspondiente. Después deberán firmarse los contratos de garantía y contragarantía para habilitar los desembolsos. El directivo estimó que el dinero podría comenzar a llegar en un plazo relativamente corto y aseguró que debería concretarse antes de fin de año.
El crédito tendrá un plazo de pago de aproximadamente 15 años, con un período de gracia para el capital. Se trata, además, del primer financiamiento directo de CAF con la provincia de San Juan, aunque el organismo ya había intervenido en obras locales a través del Gobierno nacional. La operación cuenta con el aval de la Nación y apunta a mejorar la seguridad vial, reducir los costos logísticos y facilitar el traslado de la producción.
Durante la entrevista, Asinelli sostuvo que el presente minero de San Juan fue un factor relevante para respaldar la inversión, en un contexto en el que los minerales críticos ganan importancia por la transición energética. Sin embargo, planteó que la llegada de grandes proyectos no garantiza por sí sola un desarrollo sostenido: para que los beneficios se extiendan al entramado productivo, consideró indispensable que las pequeñas y medianas empresas locales puedan convertirse en proveedoras de servicios y tecnología.
El vicepresidente de CAF también defendió la decisión de la gestión de Orrego de buscar financiamiento para una ruta nacional y explicó por qué el organismo apuesta a trabajar directamente con los gobiernos provinciales. Además, se refirió a la necesidad de invertir en lo que definió como “infraestructura institucional”: redes, capacitación y espacios de encuentro capaces de convertir el talento joven en oportunidades concretas.
—¿Qué convenció a CAF de otorgarle a San Juan un crédito de 160 millones de dólares para la Ruta 40 Sur?
—El primero de octubre, después de trabajar bastante con las autoridades nacionales, especialmente con el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, con las autoridades provinciales, el gobernador y su equipo, y con todo el equipo de CAF, empezamos a trabajar en esta propuesta de rehabilitar la Ruta 40.
Es una ruta que tiene ya casi 80 años en nuestro país. Cuando se inició, se pensó de otra manera, más como una cuestión de conectividad entre personas. Hoy necesita otras características, no solamente porque estaba en muy mal estado, sino porque la infraestructura es fundamental como habilitante para el desarrollo.
Por esa ruta pasan personas, pero también mercancías y producción. Eso requiere una mirada de largo plazo, tanto para habilitar otras actividades como para garantizar la seguridad vial. Es una ruta que se ha transformado en algo peligroso y donde la vida de las personas está en juego.
La infraestructura cumple un doble rol: salva vidas, porque permite transitar de manera más segura, y también cumple una función productiva. Una ruta rota eleva los costos logísticos de las empresas de transporte, porque se rompen las ruedas, los amortiguadores y aparecen fallas técnicas que podrían evitarse. Estamos haciendo un trabajo que ayuda a que la ciudadanía viaje más segura, que los sectores productivos tengan mejores oportunidades logísticas y que el sector privado sea más eficiente.
—¿Qué papel tuvo el gobernador Marcelo Orrego para concretar la operación?
—El gobernador le fue a pedir al Gobierno nacional las garantías para poder hacer este proyecto. El Gobierno nacional se las dio y eligieron a CAF como banco de desarrollo porque tenemos mucha experiencia en infraestructura vial a lo largo y a lo ancho de toda América Latina y el Caribe. Hemos hecho miles y miles de kilómetros de rutas, autopistas y obras de conectividad.
La conectividad es fundamental. Hoy, sin conectividad, no podés sacar tus productos y, si no podés sacar tus productos, no generás empleo. Si no generás empleo, baja la calidad de vida de los ciudadanos. Entonces, vos conectás grandes inversiones, como estos 160 millones de dólares, pero también mejorás la calidad de vida de la gente en distintos aspectos.
—¿Cuánto pesó la minería y el presente minero de San Juan en la evaluación de CAF?
—Pesó mucho. Primero, pesó mucho poder arreglar una ruta que necesitaba sí o sí ser arreglada por cuestiones fundamentales de seguridad. Después, trabajar en mejorar la productividad de la región y de Argentina en particular es fundamental para nosotros.
Si mejorás la productividad a través de obras de infraestructura, estás generando más trabajo, bajando la informalidad y achicando los tiempos logísticos. En un momento en el que San Juan, desde el punto de vista de los minerales críticos para la transición energética, está en la punta, tiene oportunidades enormes para el crecimiento de la provincia y también del país.
Nos parecía fundamental aprobar y apoyar este tipo de infraestructura productiva, que va a mejorar significativamente la calidad de vida de los habitantes, del sector privado y de las empresas que trabajan y transitan para llevar sus productos de punta a punta, del Pacífico al Atlántico.
—¿Qué garantías o condiciones le exige CAF a la provincia para otorgarle el financiamiento?
—La primera fue la garantía del Gobierno nacional. A partir de ahí, está la confianza en que somos una institución cuyos dueños son los países. Somos una institución que nunca ha caído en default y a la que ningún país ha dejado de pagarle.
Eso es muy importante porque nos ayuda a conseguir recursos mucho más baratos que los que pueden conseguir nuestros países de manera individual. Es un gran ejemplo de que la acción colectiva de países en vías de desarrollo puede generar una organización que tiene una mejor calificación de crédito que cualquiera de los países que la integran.
Es un bien público regional que permite a los argentinos y, en este caso, a los sanjuaninos acceder a un financiamiento con años de gracia y a pagarse en aproximadamente 15 años.
—¿La ruta prácticamente se paga sola, como consecuencia del desarrollo que puede generar?
—Desde el punto de vista de la mejora en la eficiencia, sí. Por lo que hablábamos al principio: el ahorro en muchos gastos y la posibilidad de desarrollar actividades en el sector privado que, si la ruta no estuviera en condiciones, seguirían generando costos.
—¿Qué sucede si la obra se encarece y los 160 millones de dólares no alcanzan?
—Generalmente hay mecanismos que ya están estipulados en los contratos para que, si la obra se encarece, se generen los espacios para poder resolverlo. En este caso en particular, nosotros estamos financiando toda la obra, así que, con una buena planificación, es muy probable que las cosas marchen como tienen que marchar.
Estoy convencido de que los equipos, tanto de la provincia como de CAF, han planificado bien esto para que se pueda hacer en tiempo y forma. Además, es una obra de carácter urgente, no es algo que pueda esperar. Creo que la provincia tomó muy valientemente la decisión de asumir este financiamiento para una ruta nacional. Es fundamental.
—Es una obra que, en principio, le corresponde a la Nación. ¿Por qué CAF acompaña que la provincia tome un crédito para hacerla?
—La provincia ha tenido créditos con otros multilaterales, como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), pero con CAF nunca habíamos tenido un crédito de manera directa. Sí hemos hecho infinidad de obras aquí en San Juan a través del Gobierno nacional, en temas de agua, riego e infraestructura universitaria.
Para nosotros es una alegría porque este es un banco que cree en los gobiernos locales, que cree en los gobiernos donde se toman las decisiones. Al final, lo que uno escribe en un escritorio se termina realizando en el territorio.
Cuando uno está más cerca de las necesidades, entiende mejor los problemas y las soluciones. Desde un escritorio nacional, quizás no se termina de entender lo que le pasa a alguien en una provincia o cuáles son sus verdaderas necesidades. Este proyecto se armó pensando bien en las necesidades de San Juan.
—¿CAF está evaluando financiar directamente a otras provincias argentinas?
—Totalmente. De hecho, estamos trabajando en muchas provincias, como Neuquén, Chubut y Misiones, con proyectos muy buenos. En el caso de Neuquén, por ejemplo, ya hemos financiado de manera directa más de 500 millones de dólares en rutas.
Neuquén tiene gas y San Juan tiene minería, pero, si no tenés infraestructura habilitante para sacar esos recursos, esa riqueza queda enterrada en el subsuelo. Necesitás inversión para extraerla y también para llevarla a los puertos. La logística es fundamental porque, si se encarece demasiado por falta de infraestructura, las actividades se vuelven menos rentables.
Argentina tiene una oportunidad enorme porque cuenta con minerales críticos y talento humano. También tiene mucho para dar en turismo. Una provincia como San Juan lo vive de manera clara.
—¿Cómo se logra que las grandes inversiones mineras dejen beneficios concretos en la economía local?
—Puede convivir la minería con una licencia social de una población que siente que también hay un derrame. Hay empresas que pueden llevar a los trabajadores a la mina y empresas de catering que pueden darles alimentación. Se puede generar un ecosistema de pequeñas y medianas empresas que son fundamentales.
Hace poco salió el informe del Fondo Monetario Internacional sobre productividad y nosotros también trabajamos mucho ese tema en CAF. Las grandes inversiones directas que pueden llegar a los países pueden transformarse en algo muy bueno o quedarse en una cuestión momentánea.
¿Qué se necesita? Un conglomerado de pequeñas y medianas empresas que les puedan prestar servicios a esas grandes inversiones. Si no, esas inversiones terminan llevándose la producción de manera directa, sin generar valor agregado.
Si tenés desarrollo local, estos recursos naturales se pueden transformar no solamente en material exportable, sino también en valor agregado. Eso cambia la matriz productiva y nos permite pensar el futuro de otra manera. Se genera más trabajo y trabajo de calidad.
Las empresas internacionales que llegan no piden solamente empleo, sino empleo de calidad, tecnificado, con innovación, ciencia y tecnología. Argentina es un país que tiene desarrollo tecnológico. Hemos hecho satélites, tenemos energía nuclear y muchas otras capacidades que nos diferencian.
Si no tenemos una mirada de largo plazo y pequeñas y medianas empresas que puedan aprovechar estos conglomerados productivos, vamos a perder una gran oportunidad.
—¿Cuándo podría llegar el primer desembolso y cuántos puestos de trabajo generará la obra?
—El primero de octubre lo aprobamos en el directorio. Ayer se terminó de hacer la negociación de los términos y condiciones del contrato. Ahora esto pasa al nivel nacional para que se dicte el decreto. Una vez que está el decreto, se firma el contrato y comienzan los primeros desembolsos.
Va a depender mucho de la parte administrativa, que ya no está tanto bajo nuestro control. Nosotros tenemos todo absolutamente aprobado, así que necesitamos que salga rápido el decreto y que se firmen los contratos de garantía y contragarantía. Con eso, ya podemos hacer el desembolso.
Entiendo que debería ser en un plazo relativamente corto. Podría ser la semana que viene o dentro de un mes, dependiendo de cómo se muevan las distintas instancias gubernamentales. Antes de fin de año, sí, con seguridad.
Desde el punto de vista de los puestos de trabajo, se estima que van a ser más de 4.000 durante la construcción, además de los empleos indirectos que esto genera. Es una muy buena noticia para San Juan.
—¿Qué otras reuniones tiene previstas durante su visita a San Juan?
—Venimos en una misión donde estamos tratando de ver a todos los sectores que tienen que ver con la producción, con la universidad y con distintas actividades. Vamos a ver al gobernador y tenemos una reunión con él y sus ministros para analizar esta obra y trabajar para que se haga lo más rápido posible.
También tengo almuerzos con intendentes del peronismo, miembros de la universidad pública, sectores productivos y jóvenes de Brigadas Educativas, entre otras personas que están trabajando en estos temas. Vamos a estar muy comprometidos con todo el ecosistema de una provincia tan pujante como San Juan, que tiene tanto futuro para sí misma y también como parte de una Argentina que necesita mirar el largo plazo para salir de los problemas que tenemos hoy.
—Usted también vino a participar de un congreso de jóvenes en la Universidad Nacional de San Juan. ¿Qué importancia le da CAF a este tipo de encuentros?
—San Juan es una provincia muy querida para mí. Vengo desde hace muchos años. Decía en la apertura del congreso que es el lugar del mundo que más he visitado en toda mi vida por mi familia.
Nos conectamos con los chicos de Brigadas Educativas hace unos dos años. Una de las personas que trabaja ahí, Octavio Ocamus, participó de un programa de jóvenes nuestro. A partir de ahí fuimos generando una relación y nos invitaron a participar de este congreso, que para nosotros es muy importante.
Como banco de desarrollo, si bien nuestro corazón de actividades tiene que ver con la obra pública, los proyectos de infraestructura y una mirada de largo plazo, también creemos mucho en la infraestructura institucional.
Esta se genera trabajando y creando espacios de redes, capacitación y encuentro entre personas que se conocen y piensan el futuro de manera conjunta. Eso es lo que representa este congreso: jóvenes, pero también el apoyo de la universidad pública y de sus autoridades para generar espacios donde el talento de tantos jóvenes se pueda transformar en oportunidades y esas oportunidades, en futuro.