El intento del gobierno de Javier Milei de eliminar las PASO empieza a encontrar resistencias claras en el Senado y San Juan exhibe, una vez más, un escenario dividido: los dos senadores del peronismo rechazan la reforma electoral, mientras que el representante libertario se alinea -obviamente- con la Casa Rosada.
Cómo votarán los senadores por San Juan la eliminación de las PASO que propone Javier Milei
El Presidente lanzó la propuesta de reforma electoral para el 2027. Las primarias obligatorias estaban suspendidas y ahora planea borrarlas del mapa. Los sanjuaninos tienen el voto definido.
Por un lado, el exgobernador Sergio Uñac ya dejó en claro su oposición a la eliminación de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias. Lejos de limitarse a un rechazo, el dirigente avanzó con una jugada política preventiva: propuso implementar internas abiertas dentro del Partido Justicialista como mecanismo para ordenar candidaturas, en caso de que el oficialismo logre avanzar con su proyecto.
En un contexto donde el peronismo carece de liderazgo unificado de cara al 2027, las PASO aparecen como lo que son: una herramienta para dirimir tensiones internas. La propuesta de Uñac, en ese sentido, busca cubrir ese vacío y anticiparse a un eventual cambio de reglas de juego. "No podemos ser extras en la película de nadie. Tenemos que volver a ser protagonistas y tener agenda propia", escribió en redes sociales.
En la misma línea se ubica la senadora kirchnerista Celeste Giménez. La parlamentaria se plegará a la postura del núcleo duro K, que ya anticipó un rechazo cerrado a la eliminación de las primarias. Para ese sector, la herramienta no solo ordena candidaturas, sino que también garantiza participación y competencia interna.
Del otro lado del tablero aparece Bruno Olivera, el único de los tres representantes sanjuaninos que respaldará la reforma electoral. Integrante de La Libertad Avanza y alineado con el Presidente, Olivera acompañará la eliminación de las PASO como parte del paquete político que impulsa el Ejecutivo.
Olivera es una pieza de la estrategia oficial par aprobar un proyecto que tiene como objetivo explícito reducir costos electorales y consolidar el control interno de las fuerzas políticas. Mientras que, de forma tácita, busca sembrar desorden en la oposición, que ya está bastante desordenada.
El panorama general anticipa un camino complejo para el Gobierno. Golpeado por las controversias que salpican al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, el oficialismo intenta recuperar la iniciativa con una reforma política ambiciosa, pero los números no cierran.
Para avanzar con la eliminación de las PASO, el Ejecutivo necesita reunir 37 votos en el Senado, una mayoría que hoy aparece lejana. Incluso en sectores dialoguistas, como la UCR, hay coincidencia en rechazar la eliminación lisa y llana, aunque sí se barajan alternativas como volver optativo el sistema.
En el peronismo, en tanto, la resistencia es aún más firme. Gobernadores y referentes nacionales ven en las primarias una herramienta clave para ordenar la interna de cara a las presidenciales de 2027, un escenario que hoy carece de liderazgos indiscutidos.