El vicepresidente brasileño, Geraldo Alckmin, calificó este martes de “lamentables” los insultos que Javier Milei profirió contra Lula da Silva y consideró que esa actitud “absolutamente grosera” perjudica a la Argentina.
El vicepresidente de Brasil calificó los insultos de Javier Milei como "lamentables" y dijo que perjudican a la Argentina
Geraldo Alckmin afirmó que el mandatario tuvo una actitud “absolutamente grosera”. El conflicto se originó en la ceremonia de proclamación de Flávio Bolsonaro como candidato para las elecciones de octubre, cuando el presidente argentino llamó a Lula “presidiario” y “ladrón”.
“Mire, es lamentable, ¿no?, que el presidente de un país vecino, amigo, que incluso forma parte del Mercosur, perjudique a su propio país", dijo Alckmin a periodistas tras participar en un evento con empresarios brasileños y surcoreanos en San Pablo.
Alckmin dijo que “un presidente no debe involucrarse en las elecciones de otro país”, ni “inmiscuirse en sus asuntos internos”, y menos hacerlo “de una manera grosera, absolutamente grosera. Y, además, Brasil es el mayor comprador de Argentina. El mayor socio comercial de Argentina es Brasil”, recalcó.
El vicepresidente brasileño fue ministro de Industria y Comercio hasta abril pasado, cuando dejó la cartera para disputar la reelección como vicepresidente de Lula en los comicios del 4 de octubre.
Milei acusa a Lula de inminscuirse en los asuntos internos de la Argentina cuando respaldó la candidatura de Sergio Massa en las últimas elecciones presidenciales, que ganó el actual mandatario.
“El momento óptimo” del Mercosur
Alckmin dijo también que las ofensas de Milei contrastan con el “momento óptimo” que vive el Mercosur.
Citó entonces los acuerdos de libre comercio del Mercosur con Singapur, el grupo EFTA (Islandia, Liechtenstein, Noruega y Suiza) y la Unión Europea, este último después de más de 20 años de negociaciones.
Brasil y Argentina atraviesan una grave crisis diplomática después de la participación de Milei en la ceremonia de proclamación de Flávio Bolsonaro, hijo mayor del expresidente ultraderechista Jair Bolsonaro, como candidato presidencial para las elecciones de octubre, en las que Lula buscará su cuarto mandato no consecutivo.
En la ceremonia, Milei se refirió a Lula como “presidiario” y “ladrón”, en un discurso repleto de ofensas en el que lo acusó también de despilfarrar el dinero público de Brasil.
En este sentido, apoyó abiertamente a Flávio Bolsonaro como el único candidato capaz de “parar a la basura socialista” en las urnas.
Milei también llamó “basura calva” al juez de la Corte Suprema brasileña Alexandre de Moraes, instructor del juicio por el que Jair Bolsonaro fue condenado a 27 años de cárcel por golpismo y quien, además, le prohibió visitar a su “amigo” en prisión domiciliaria.
Además de la condena oficial, el Gobierno de Lula respondió por la vía diplomática. Llamó a consultas a su embajador en Buenos Aires, Julio Bitelli, y convocó al embajador argentino en Brasilia, Daniel Raimondi.