La pulseada judicial entre el ministro de la Corte de Justicia de San Juan, Marcelo Lima, y el empresario textil y dirigente liberal Sergio Vallejos ingresó en una nueva fase procesal. Tras la demanda civil por daños y perjuicios que el cortista inició por 60 millones de pesos, el expediente quedó encuadrado en la etapa de conciliación, una instancia clave para explorar un eventual acuerdo antes de que la causa avance hacia un litigio pleno. La pregunta que sobrevuela el caso es si habrá —o no— un cara a cara entre los protagonistas.

La jueza Tettamanti confirmó a DIARIO DE CUYO que “el Código Procesal Civil establece que la asistencia de las partes y de sus letrados es obligatoria”. En otras palabras, las partes deben asistir personalmente, con sus abogados, sean apoderados o letrados patrocinantes.

El origen del conflicto se remonta al 14 de noviembre, cuando Lima demandó a Vallejos por la afectación a su “buen nombre y honor” a raíz de dos pedidos de juicio político impulsados por el excandidato a gobernador ante la Legislatura. La acción, patrocinada por el abogado Marcelo Miranda Marini, no sólo reclama una reparación económica, sino también una declaración de inexactitud objetiva: que el juez contraste los escritos de Vallejos con una batería de pruebas para exhibir —según la postura del demandante— la falsedad de los hechos denunciados.

Los pedidos de juicio político, presentados entre octubre y noviembre de 2024, apuntaron primero contra Lima y otros dos ministros de la Corte por el fallo de La Superiora, y luego, de manera específica, contra Lima por una supuesta incompatibilidad al conservar la matrícula notarial. Ambos planteos fueron rechazados y archivados por unanimidad en la Cámara de Diputados. Para la defensa del cortista, se trató de un “ejercicio abusivo e irresponsable” del instituto del juicio político.

Vallejos, por su parte, contestó la demanda y negó haber causado daño moral alguno. A través de su apoderado, el exjefe de Asesores del bloque oficialista en la Legislatura, José Becerra, sostuvo que la acción de Lima es una “represalia vengativa” por el rol que el empresario tuvo en la impugnación de la candidatura de Sergio Uñac en 2023, planteo que terminó con la inhabilitación del entonces gobernador por parte de la Corte Suprema.

Un dato procesal clave reordenó el tablero: Vallejos hizo uso de la recusación sin causa contra el juez Luis Arancibia, del Tercer Juzgado Civil, donde había recaído inicialmente el expediente. Tras el sorteo correspondiente, la causa pasó al Juzgado Contencioso Administrativo, a cargo de la jueza Adriana Tettamanti, quien quedó al frente del trámite.

En ese contexto, la magistrada confirmó este martes a DIARIO DE CUYO el estado actual del expediente. “Hoy (martes 10 de febrero) quedaron notificados en forma electrónica de la providencia del viernes 6/2 que les hace saber mi intervención y tuvo por contestada la demanda”, precisó Tettamanti.

La jueza explicó además cuál será el derrotero judicial que se avecina en la causa Lima–Vallejos. “El próximo paso procesal es la audiencia inicial en la cual se intenta una conciliación; si fracasa, se abre la causa a prueba y se fija la audiencia final (arts. 318 y 319 del CPC), en la que se promueve un nuevo intento conciliatorio”, detalló. Y agregó que, de no prosperar ese acuerdo, “se clausura la etapa probatoria, los abogados exponen sus alegatos y pasa a resolver en definitiva”.