Tal como había anticipado DIARIO DE CUYO, los senadores nacionales por San Juan mantuvieron posiciones previsibles durante el debate de la reforma laboral impulsada por el Gobierno de Javier Milei. En el marco de la maratónica sesión de este miércoles en el Senado, los tres legisladores sanjuaninos hicieron uso de la palabra durante la siesta y la tarde, dejando en claro que no hubo sorpresas.
Por el lado del Bloque Justicialista, la camporista Celeste Giménez ratificó su rechazo al proyecto y lo definió como un retroceso en materia de derechos laborales. La senadora vinculó la iniciativa a condicionamientos externos y sostuvo que, desde el cambio de gobierno nacional, se registró una fuerte pérdida de empleo formal.
En clave provincial, advirtió sobre el impacto que la reforma podría tener en San Juan, con riesgo de despidos en el sector privado, y responsabilizó a las decisiones económicas del Ejecutivo nacional. Su intervención cerró con una defensa de los años de gestión kirchnerista en relación al trabajo registrado.
En la vereda opuesta se ubicó el senador libertario Bruno Olivera, quien defendió la reforma al argumentar que el esquema laboral vigente desalienta la contratación por la elevada litigiosidad y los costos asociados a los juicios laborales. Señaló que el proyecto apunta a brindar previsibilidad, especialmente a las pymes, y destacó mecanismos como un fondo para indemnizaciones y la regularización de trabajadores de plataformas digitales. En su discurso, también apuntó contra el kirchnerismo y cuestionó los resultados económicos de gestiones anteriores.
Finalmente, Sergio Uñac también votó en contra de la iniciativa. El exgobernador sanjuanino sostuvo que cualquier intento de actualización del régimen laboral debería ir acompañado de un plan integral de inversiones y desarrollo productivo. A modo de ejemplo, mencionó situaciones recientes en la provincia vinculadas a la caída del turismo y planteó interrogantes sobre el futuro de los trabajadores en un contexto de menor actividad.

