El gobierno de Javier Milei avanzó este jueves con la creación de la Oficina de Respuesta Oficial de la República Argentina, un nuevo organismo destinado a desmentir lo que el oficialismo considera “fake news” u “operaciones” mediáticas. La decisión, impulsada directamente por el Presidente, profundiza el enfrentamiento de la Casa Rosada con sectores del periodismo y abrió un fuerte debate político.

La flamante oficina estará a cargo de Juan Pablo Carreira, funcionario de estrecho vínculo con el asesor presidencial Santiago Caputo, y funcionará dentro de la Dirección General de Comunicación Digital de la Presidencia. Según confirmaron fuentes oficiales, el área será supervisada por el Jefe de Gabinete de Ministros, Manuel Adorni, y por el secretario de Prensa, Javier Lanari.

Desde el Gobierno justificaron la creación del organismo como una herramienta para “desmentir activamente la mentira y señalar falsedades concretas”. Tras el anuncio, Milei celebró públicamente la iniciativa y volvió a cargar contra periodistas a los que acusa de operar contra su gestión.

La Oficina de Respuesta Oficial ya comenzó a funcionar y emitió sus primeros mensajes contra medios de comunicación y dirigentes políticos, a través de la cuenta OPRA, que difunde comunicados con la posición oficial de la Casa Rosada. De acuerdo a fuentes del Ejecutivo, todos los ministerios fueron instruidos para reportar noticias que consideren falsas sobre sus áreas.

La medida encendió alertas en sectores de la oposición y del periodismo, que advierten sobre una posible afectación a la libertad de expresión. Incluso, algunos dirigentes calificaron al organismo como un “Ministerio de la Verdad”, en referencia a la novela 1984 de George Orwell.

Las comparaciones no tardaron en llegar. Por un lado, con la Rapid Response de la Casa Blanca durante la presidencia de Donald Trump, tanto por su función como por la estética de su logo. Por otro, con el Nodio, el observatorio creado durante el gobierno de Alberto Fernández, que también fue cuestionado por su relación con los medios y finalmente disuelto.

Pese a las críticas, el nuevo esquema recibió el respaldo del núcleo duro del gabinete libertario. Ministros y funcionarios cercanos a Milei celebraron públicamente la iniciativa, mientras en la Casa Rosada aseguran que no se incorporará nuevo personal y que el área funcionará con el equipo que ya maneja la comunicación digital presidencial.

Con esta decisión, el Gobierno suma una nueva herramienta en su estrategia de confrontación discursiva y deja en claro que el vínculo con la prensa seguirá siendo uno de los frentes más tensos de la gestión.