La decisión del intendente de Rawson, Carlos Munisaga, de pedirle la renuncia a toda su planta política y luego ejecutar un recorte, generó fuerte revuelo. Primero, por las razones que dio, que oficialmente fueron atadas a la economía cada vez más ajustada de la comuna, atada a la situación general del país y la provincia.

Los 76 cargos políticos entregaban una cuenta un tanto abultada: un funcionario cada 1.670 vecinos, aproximadamente.

A la postre, el dirigente de extracción uñaquista pasó de 76 a 38 funcionarios. A decir de Munisaga, es un ahorro mensual en torno a los $70 millones.

“Es en el marco en la que se encuentra la Argentina, una situación de crisis, caída del consumo, de la actividad economía trae aparejada en una caída en los ingresos del municipio”, explicó en Radio Sarmiento el jefe comunal rawsino.

Con el recorte, quedaron sólo cuatro secretarías, se eliminaron dos subsecretarias y dejaron de funcionar 30 direcciones. De todos modos, Munisaga justificó el elevado número de funcionarios que tenía, atribuyendo un necesidad inicial para darle un empuje al inicio de la gestimn.

“La estructura municipal que teníamos fue fundamental el inicio de la gestión”, pero  que “dada esta situación, uno se vio obligado a jugar otro partido” y que  “hay que ahorrar recursos y destinarlos a lo que necesita el vecino, son tiempos de austeridad, de reducción de gasto”