Hito en la Policía de San Juan: una mujer ocupará por primera vez la Subjefatura

La historia institucional de la seguridad en San Juan sumó un capítulo sin precedentes con el anuncio del gobernador Marcelo Orrego. La Comisario General Lic. Cintia Álamo fue designada como subjefa de la Policía de San Juan, convirtiéndose en la primera mujer en alcanzar ese lugar de conducción.

Con casi tres décadas de servicio y un recorrido profesional que atraviesa múltiples áreas clave de la seguridad provincial, su nombramiento marca un antes y un después en la construcción de una fuerza más equitativa y representativa.

Álamo inició su carrera policial el 1 de enero de 1996 como Oficial Ayudante. Trabajó en comisarías, lideró durante 11 años la antigua sección de Seguridad Personal, donde acompañó a víctimas de violencia y abuso sexual, y además participó activamente en la creación de la Comisaría de la Mujer, antecesora de la actual Unidad Fiscal CAVIG y ANIVI. En cada rol, dejó huella con su mirada sensible y profesional.

También estuvo al frente de la Sección Defraudaciones y Estafas, donde impulsó investigaciones tecnológicas contra el ciberdelito, logrando desbaratar bandas que operaban desde distintos puntos. Como jefa de Policía Científica, fue parte fundamental en la transición al nuevo sistema acusatorio y encabezó peritajes clave en escenas del crimen, junto a equipos técnicos de la fuerza. Además, promovió mejoras operativas como la creación de formularios que hoy agilizan intervenciones en siniestros viales. Su último destino fue la jefatura de la Unidad Coordinadora de Departamentales, donde cumplió una importante labor como líder a cargo de las comisarías, subcomisarías, puestos policiales y unidades operativas.

La nueva subjefa fue reconocida por distintas organizaciones como una mujer que abrió caminos. Recibió distinciones de empresarias sanjuaninas y protagonizó una hazaña simbólica: fue la primera mujer policía en cruzar los Andes a caballo, en homenaje a la gesta sanmartiniana. Su carrera, forjada en trabajo, vocación y decisión estratégica, refleja la imagen de una institución policial que da pasos firmes hacia el enaltecimiento de la Fuerza.

Carlos Suárez asume como el primer director de carrera en actividad del Servicio Penitenciario de San Juan

El prefecto Carlos Javier Suárez fue designado por el gobernador Marcelo Orrego como director del Servicio Penitenciario Provincial de San Juan, convirtiéndose en el primer funcionario que accede a este cargo por carrera penitenciaria como miembro activo, tras más de dos décadas de servicio dentro de la Institución.

Suárez inició su labor penitenciaria en 2002 como Oficial de Servicio, y desde entonces ha desempeñado funciones en prácticamente todas las áreas operativas del organismo. A lo largo de su trayectoria, lideró divisiones clave como Seguridad Interna, Régimen Correccional, Requisa y Traslado. Entre los hitos de su carrera se destaca la creación del Grupo de Operaciones Tácticas (GOT) en 2014, una unidad especializada que reforzó la capacidad de respuesta ante situaciones críticas dentro de la unidad carcelaria. En 2015, impulsó también la creación de la Oficina de Visitas de la Jefatura de Requisa, modernizando los procesos de control y atención a familiares.

Entre octubre de 2022 y diciembre de 2023, Suárez ocupó el cargo de jefe del Cuerpo Penitenciario, y a posteriori fue designado como subdirector del Servicio Penitenciario Provincial. En 2025 asumió como director interino, completando así un recorrido íntegro dentro de la estructura del organismo.

Su formación académica incluye una diplomatura en Derecho de Ejecución Penal, una especialización en Alta Gerencia Pública y una activa participación como docente en la carrera de Seguridad Penitenciaria en la Universidad Católica de Cuyo. Ha tomado parte, además, en diversos cursos y encuentros nacionales e internacionales vinculados a operaciones especiales, técnicas penitenciarias y lucha contra el narcotráfico.

La designación de Suárez como director representa un reconocimiento institucional al desarrollo profesional y la vocación de servicio, al igual que marca un precedente en la historia de la Fuerza Penitenciaria sanjuanina.