El conflicto por el transporte público en San Juan sumó este miércoles un nuevo capítulo y elevó la tensión entre UTA, las empresas y el Gobierno provincial. Después de la retención de servicios que afecta a miles de usuarios y de la advertencia sindical de que podrían repetirse las medidas, la Asociación Transporte Automotor de Pasajeros (ATAP) difundió un comunicado en el que fijó posición y apuntó directamente a la falta de actualización de los costos del sistema.
Paro de la UTA en San Juan: los empresarios rompieron el silencio
Las empresas aseguraron que pagaron septiembre según la escala que podían afrontar y atribuyeron el conflicto al desfasaje de costos.
Las empresas aseguraron que los salarios correspondientes a septiembre fueron abonados dentro del plazo legal, aunque precisaron que lo hicieron “conforme a la escala que se encontraban en condiciones de afrontar”. La explicación aparece en medio del reclamo de UTA, que sostiene que los trabajadores cobraron con una escala anterior y que continúa pendiente la aplicación del incremento salarial acordado para el sector.
Desde el gremio habían señalado durante la mañana que las diferencias salariales se arrastran desde julio, agosto y septiembre. Luis Loyola, delegado de UTA en Empresa Mayo, afirmó que los trabajadores recibieron el último sueldo sin el incremento correspondiente a la nueva escala, que contempla una suba del 10,5% desde julio. Además, advirtió que, sin una respuesta, podrían avanzar con nuevas medidas.
ATAP apuntó al Gobierno: “No adecuó oportunamente la estructura de costos”
El tramo más fuerte del comunicado empresario estuvo dirigido al Ejecutivo provincial. ATAP sostuvo que la situación había sido advertida con anticipación y aseguró haber presentado formalmente distintos pedidos para que se contemplaran los mayores costos salariales.
Según detalló, el primer planteo ingresó el 11 de junio de 2026, mediante el expediente N.º 210-1993-26. Posteriormente, después del acuerdo salarial entre UTA y FATAP, las empresas realizaron una nueva presentación el 28 de septiembre, a través del expediente N.º 210-3106-26, en la que solicitaron una solución urgente para afrontar los incrementos.
Pero ATAP fue todavía más directa al describir el problema: sostuvo que “el Estado Provincial no adecuó oportunamente la estructura de costos” y afirmó que esa situación viene generando “graves perjuicios económicos y financieros” a las compañías.
La entidad agregó otro dato que profundiza el conflicto: aseguró que las empresas llevan aproximadamente seis meses solicitando una instancia efectiva de diálogo con las autoridades provinciales, pero que hasta el momento no obtuvieron “una respuesta concreta”.
Las empresas se despegaron de la retención de colectivos
ATAP también buscó dejar en claro que la interrupción del transporte no fue una decisión empresaria. En el comunicado sostuvo expresamente que “la interrupción del servicio responde a una medida gremial no dispuesta por las empresas”.
En ese marco, pidió al Gobierno provincial una “urgente intervención”, la convocatoria inmediata de las partes y el cumplimiento de las obligaciones que, según la asociación, le corresponden al Estado como concedente del servicio, particularmente las vinculadas con el equilibrio económico de la prestación.
Las compañías afirmaron además que mantienen su voluntad de garantizar los salarios y la continuidad del transporte público, aunque condicionaron la posibilidad de sostener adecuadamente el servicio a que también se atiendan los compromisos económicos vinculados con el contrato de concesión.
UTA mantiene la amenaza de nuevas medidas
El comunicado apareció horas después de que los choferes realizaran una retención que dejó sin colectivos a San Juan durante buena parte de la mañana. UTA sostiene que las empresas no aplicaron el aumento salarial acordado para los trabajadores del transporte del interior del país y mantiene el estado de alerta.
Loyola había anticipado que, aunque los colectivos volvieran a circular, el conflicto no estaba cerrado. “Sin una respuesta se puede tomar otra medida”, señaló al explicar que los cuerpos de delegados y el gremio volverían a analizar los pasos a seguir.
Así, el reclamo entró en una nueva etapa: UTA reclama a las empresas el cumplimiento completo de la nueva escala salarial, mientras ATAP asegura que no puede absorber esos incrementos con la actual estructura de costos y trasladó el reclamo al Gobierno provincial. En el medio quedan los usuarios, con la posibilidad de nuevas interrupciones si las partes no alcanzan un acuerdo.