La Casa Argentina en París cambia de conducción después de varios meses de fuertes controversias. Santiago Muzio renunció a la dirección de la residencia universitaria argentina ubicada en la Cité Internationale Universitaire de París y el Gobierno nacional ya definió a su reemplazante: Alfredo Mario Soto, abogado, doctor en Ciencias Jurídicas y Sociales y profesor universitario rosarino.
Renunció el director de la Casa Argentina en París tras meses de polémica y ya tiene reemplazo
Santiago Muzio dejó el cargo después de una gestión atravesada por denuncias, reclamos de residentes y tensiones con autoridades francesas. El Gobierno eligió al jurista rosarino Alfredo Mario Soto para sucederlo.
Muzio había asumido en 2024 y su gestión terminó acumulando cuestionamientos de estudiantes, académicos, artistas y organizaciones argentinas radicadas en Francia. Entre los episodios que mayor repercusión tuvieron estuvieron el retiro de una placa en homenaje a los desaparecidos durante la última dictadura, denuncias por expulsiones de residentes y cuestionamientos sobre obras y utilización de recursos.
La salida se produce, además, en un momento sensible para el Gobierno de Javier Milei, con una nueva visita presidencial a Francia prevista para las próximas semanas y después de que la controversia alrededor de la institución trascendiera el ámbito universitario argentino y llegara hasta las autoridades francesas.
Una gestión marcada por las denuncias
Uno de los hechos que encendió la polémica fue la desaparición de una placa instalada en 2022 para recordar a víctimas de la última dictadura que habían estado vinculadas con la Casa Argentina. Organizaciones de argentinos en Francia reclamaron su restitución y, ante la negativa de la conducción, la propia Cité Internationale Universitaire terminó colocando otra señal conmemorativa.
Las críticas fueron mucho más amplias. Una carta firmada por 1.096 académicos, escritores y artistas planteó cuestionamientos por reformas edilicias que calificó como presuntamente irregulares y reclamó mayor transparencia en el manejo de los fondos. Los firmantes solicitaron una auditoría administrativa, contable y técnica sobre la gestión.
También hubo denuncias vinculadas con expulsiones o decisiones sobre la permanencia de residentes y críticas por la realización de encuentros asociados con sectores de la derecha europea. El conflicto terminó afectando incluso la relación de la Casa Argentina con otras residencias de la Ciudad Universitaria de París.
La controversia escaló hasta el plano institucional francés: a fines de julio, el Ayuntamiento de París pidió al Ministerio de Relaciones Exteriores de Francia que investigara lo ocurrido, mientras el canciller Jean-Noël Barrot reconoció posteriormente que existían conversaciones con las autoridades argentinas sobre la situación.
La defensa que había hecho Muzio
Antes de su salida, Muzio rechazó buena parte de las acusaciones y aseguró que había recibido una residencia con problemas importantes de infraestructura. Mencionó inconvenientes de seguridad contra incendios, pérdidas de agua y deficiencias en la calefacción, y sostuvo que su administración había intentado ordenar las cuentas y recuperar el funcionamiento de la institución.
También defendió el alquiler de algunos espacios para generar ingresos y justificó distintas decisiones como parte de un proceso de reorganización. En declaraciones públicas realizadas pocos días antes de dejar el cargo, expresó además que buscaba liberar a la institución de lo que denominó “ideología woke”, una definición que profundizó la confrontación con quienes cuestionaban su gestión.
Quién es Alfredo Mario Soto, el elegido para reemplazarlo
La nueva etapa quedará en manos de Alfredo Mario Soto, un jurista con extensa trayectoria académica en Rosario. Es doctor en Ciencias Jurídicas y Sociales y mantiene una fuerte vinculación con la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Rosario, donde actualmente dirige el Centro de Investigaciones en Derecho de la Integración y Derecho Comparado.
Soto también registra antecedentes profesionales vinculados con asuntos internacionales y con la propia UNR. Documentación oficial muestra que integró la planta de la Dirección Nacional de Asuntos Internacionales del Ministerio de Justicia y que fue adscripto durante un período a la Universidad Nacional de Rosario para realizar tareas de capacitación y asesoramiento.
Hay además un dato especialmente valorado para la nueva función: Soto ya vivió durante varios años en la Casa Argentina en París y habla francés, por lo que conoce desde adentro la dinámica de la residencia y el funcionamiento de la comunidad universitaria internacional.
Su llegada apunta ahora a recomponer los vínculos con la Cité Internationale Universitaire de París y con las demás casas nacionales, además de encauzar una institución que quedó en el centro de una controversia política, académica y diplomática.
Qué es la Casa Argentina en París
La Casa Argentina forma parte de la Cité Internationale Universitaire de París, un complejo que reúne cerca de medio centenar de residencias destinadas a estudiantes, investigadores y artistas de numerosos países. Su objetivo central es ofrecer alojamiento y fomentar el intercambio académico y cultural internacional.
Según la convocatoria oficial para residentes, la institución argentina dispone de 57 habitaciones individuales, 10 dobles y cinco estudios, y recibe principalmente a estudiantes de posgrado, investigadores y artistas que desarrollan actividades en Francia.
La renuncia de Muzio cierra así una etapa marcada por la confrontación. El desafío para Soto será ahora iniciar una nueva gestión mientras permanecen abiertos los reclamos de quienes pidieron explicaciones sobre la administración anterior y una auditoría sobre lo ocurrido.