Este miércoles, a escasas horas del vencimiento del plazo legal, la intendenta Daniela Rodríguez vetó el Presupuesto 2026 de Chimbas. La jefa comunal anuló el proyecto de ley que envió al Concejo Deliberante. De todas formas, los ediles del peronismo tienen los votos para insistir en la promulgación. La sangre llegó al río y el enfrentamiento de la jefa comunal con los concejales está al rojo vivo.
Finalmente sucedió. Rodríguez profundizó el conflicto con los seis concejales del oficialismo -el Chimbas Te Quiero- y la oposición, compuesta por Con Vos, Cambia San Juan y La Libertad Avanza. La documentación ingresó temprano a la mañana. Los ediles se convocaron y analizaron el alcance del veto total. La reacción inmediata del peronismo fue adversa e incluso anticiparon que el Presupuesto está garantizado pese al accionar de la intendenta.

Fuentes calificadas informaron a DIARIO DE CUYO que los papeles pasaron por la mesa de entrada del cuerpo deliberativo y que ahora hay un escenario de incertidumbre. La razón reside en que el Concejo está en receso hasta abril, como sucede con los municipios de toda la provincia. De manera que, a vuelo de pájaro, es posible que sea necesario una sesión extraordinaria para debatir el veto.
Las mismas fuentes estallaron al ver la documentación, aunque, ciertamente, tal como había adelantado este diario, era previsible la decisión de la intendenta. Desde la Municipalidad insistieron en que el Concejo quiere crear un municipio paralelo con recursos que son impropios. Sin embargo, el Presupuesto fue aprobado por el monto inicial que envió Rodríguez y sólo hubo una reasignación de partidas. “Veta lo que ella misma mandó”, argumentaron.
El veto profundiza la crisis institucional en Chimbas. Según manifestaron desde el Deliberante, la jefa comunal no tuvo la muñeca para dialogar y sellar un acuerdo. Ni siquiera un pacto de no agresión o una tregua. Si bien es un tembladeral institucional, el telón de fondo es político. Rodríguez aseguró, hace semanas, que no existía más el oficialismo. Desde ese momento, no hubo acercamiento entre las partes. “Los concejales estuvieron abiertos, pero no existió la convocatoria en los diez días que pasaron”, argumentaron, en off, algunos concejales.
De momento, según pudo saber DIARIO DE CUYO, el funcionamiento del municipio está atado a los números del 2025. Desde el entorno de la intendente destacaron que esa asignación de partidas es beneficiosa porque quita el peso de los fondos asignados al Deliberante. Es un hecho que, si el Concejo insiste en la ley, habrá una instancia judicial.

