En septiembre del 2025, Pepe Villa visitó un canal de streaming y dejó trascender, en off, entre los periodistas, que la sucesora natural en la Unión Personal Civil de la Nación (UPCN) en San Juan era su hija, la secretaria de Seguridad Social, Laura Villa. Hizo correr la versión con la idea de tantear los ánimos en el sindicato que conoce al dedillo porque lo administra desde hace cuarenta años de manera ininterrumpida. Surtió efecto. El nombre no cuajó y ponía en peligro la continuidad oficialista. Por eso, tomó una decisión: presentarse una vez más. 

Pepe Villa superó los 80 años hace rato. En edad jubilatoria, sin un trabajo en relación de dependencia con el Estado sanjuanino, no podía presentarse a las elecciones. La postulación pendía de uno de los tantos hilos de los contactos del mundo estatal. Pero el salvavidas llegó de la mano de un viejo rival: el secretario General de la CGT local, el diputado provincial Eduardo Cabello. El líder de la central obrera sanjuanina tomó a Villa bajo su ala en la Legislatura. No sólo fue un gesto de unidad sindical, sino el puntapié del saneamiento de la relación de los jefes gremiales. 

En diciembre, Villa contó con el requisito que lo inquietaba y encaró la campaña. En principio, con movimientos apenas perceptibles; luego, con mayor intensidad. Tiene el respaldo de buena parte de la comisión directiva. Incluso cuenta, aunque esto en términos de percepción pública no informativa, con el OK del oficialismo provincial, con quien tiene buena sintonía por las negociaciones paritarias. El propio Villa hizo, en más de una vez, gala de su cercanía con el ministro de Hacienda, Roberto Gutiérrez, al asegurar que le mostró los números de la Provincia antes de suscribir acuerdos salariales. 

Villa tiene, además, el respaldo casi natural de una buena parte del peronismo sanjuanino. El dirigente tiene un intenso trajín en el Partido Justicialista. Es orgullosamente un peronista no kirchnerista. Es decir, representa a un sector -oculto, pero vigoroso- del justicialismo local, que pide por Cristina en los actos públicos, pero reclama subrepticiamente el paso al costado de la expresidenta para dar oxígeno a una renovación que, quizás, esté encabezada por el gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof. Los intendentes sanjuaninos, en su mayoría, aprecian las gestiones del sindicalista. Otros, los menos, tienen una relación personal, amistosa. 

El líder de UPCN San Juan es exdiputado nacional por el PJ y su hija, Laura, es exconcejal del peronismo en Rivadavia durante las épocas de Sergio Uñac como gobernador. Después hubo un distanciamiento -moderado- de Villa con el senador nacional. El sindicalista cuestionó con dureza el proceso de renovación de autoridades del partido y también a los candidatos de la lista Fuerza San Juan (Andino, Rosas y Gramajo).

Entonces, Villa tiene una cercanía al oficialismo y al peronismo. Fueron los sucesivos problemas de salud -con internaciones en Buenos Aires- que lo marginaron de la confección de la última comisión directiva. Si bien encabezó y ganó las elecciones, muchos nombres no fueron puestos a puño y letra. Uno de esos es el exsecretario de Obras Sociales y exsubsecretario de Ambiente, Alejandro Savoca, ahora convertido en el principal candidato de la oposición. El afiliado, que renunció al cargo en UPCN, decidió ir por la conducción del gremio con un discurso previsible: el freno a la reelección indefinida. 

Savoca tiene un patrocinador y quizás el verdadero cerebro detrás de la candidatura. El empresario Francisco Paladini, propietario de la firma de agroalimentos Lomas del Sol, es el principal puntal del contendiente de Villa. Dispuso una parte del aparato que usó en su campaña -nunca concretada- a la Gobernación de San Juan. En el 2023, el empresario hizo un despliegue fenomenal para luego no presentarse en las elecciones. Jugó con el lema “ideas, ideas y más ideas” que podía leerse en los costados de las avenidas de la provincia. Paladini tiene contactos con medios de comunicación y también influyó en la contratación del abogado más mediático del momento: el excandidato a gobernador Marcelo Arancibia, que actualmente ocupa los titulares por su denuncia penal contra la gestión de Uñac por administración fraudulenta.

50034e24-2fc1-4090-9c22-e1c81a060c23-728x485
Arancibia y Savoca-.

El opositor, con Paladini como aliado, tuvo un comienzo vehemente en la campaña. Primero estuvo con representantes de las cámaras de comercio, segundo bosquejó y lanzó una billetera virtual para los afiliados del sindicato, y tercero instó a Villa a entregarle los balances de los últimos diez años de UPCN. Savoca tiene la virtud de los nuevos. Es un desconocido para los afiliados al gremio en un momento donde tener pasado puede ser contraproducente. Quizás el discurso anticasta de Javier Milei caló en los empleados públicos sanjuaninos también en la esfera sindical. Será fácil de corroborar una vez que estén los resultados. Siempre y cuando pueda presentarse. ¿Por qué? El candidato, para oficializarse como tal, tiene que cosechar entre 750 y 800 avales que supervisarán -con celo- la Junta Electoral, que suele estar integrada por el oficialismo de Villa. 

Es la misma cantidad de firmas que deberán juntar el -¿imprevisto?- Carlos Quinteros. Es una figura conocida en el mundo de las asociaciones civiles por ser el expresidente de la Unión Vecinal de Trinidad (UVT). Tiene un discurso, en apariencia, moderado. No salió a pegar en los tobillos de Villa. Esa actitud despertó suspicacias en el mundo gremial. ¿Y si es un candidato puesto por Villa para dividir el voto opositor? Este diario no puede afirmar ni negar tal pregunta. Es una maniobra tan vieja como la política misma, un artificio valioso en caso de enfrentarse a una oposición fuerte. Pero, probablemente, el verdadero interrogante es sobre las chances de ganarle al histórico secretario General. 

3e59eb41-f04e-4982-825c-bb76fb44a7a8-728x489
Quinteros.-

¿Puede Savoca o Quinteros desbancar a Villa? Lo primero es presentar los avales. La fecha límite es el 10 de febrero. Es decir, en escasos días. El jefe de UPCN durante cuatro décadas, desde 1984, huelga decirlo, sabe jugar el juego. Es improbable que falle tras tantos años en el timón del gremio, pero se enfrenta a un oleaje de cambio nacional en la CGT y a la creciente desconfianza en las estructuras sindicales que decantó en el nacimiento de los famosos autoconvocados. 

San Juan tiene un fuerte antecedente: los docentes. El movimiento que se originó en el 2022 provocó el cambio en dos de los tres sindicatos de maestros: UDAP y UDA. Al desprestigiado Luis Lucero y al difunto -sin sucesor calor- Julio Rosa, los reemplazaron dos mujeres sin demasiado rodaje militante y aparato político: Patricia Quiroga y Karina Navarro. ¿El ejemplo docente puede aplicarse a UPCN? Suena difícil. Villa parece tener la sartén por el mango. Al menos por ahora, Savoca busca instalarse y sostenerse como opositor durante los cuatro años que quedarían de gestión de Villa -en caso de ganar- en el gremio. Sobre Quinteros puede inferirse algo similar. En ambos casos, siempre y cuando las candidaturas prosperen.