SLB, una de las grandes empresas globales de servicios petroleros, comunicó este sábado que no participará en proyectos en Malvinas, en una de las primeras reacciones a los anuncios realizados el jueves por la noche por el presidente Javier Milei y las disposiciones del consiguiente decreto publicado en el Boletín Oficial.
Una de las grandes empresas globales de servicios petroleros comunicó que no participará en proyectos en Malvinas
SLB, antes Schlumberger, adelantó que no participará en proyectos en las islas. No estaba vinculada al proyecto Sea Lion.
“SLB, en atención a lo establecido por Decreto 868/26 del Poder Ejecutivo Nacional, informa que no está participando ni tiene previsto participar en procesos de licitación que tengan por objeto la prestación de servicios para proyectos hidrocarburíferos en las Islas Malvinas, así como en los espacios marítimos circundantes. En este sentido, SLB reafirma su compromiso con el cumplimiento de las normas vigentes”, dice el comunicado de Schlumberger Argentina S.A. (SLB) difundido este sábado.
SLB se describe a sí misma como “una empresa global de tecnología que impulsa la innovación energética para un planeta equilibrado”. Tiene presencia en más de 100 países y empleados de casi el doble de nacionalidades y provee servicios y soluciones digitales y tecnológicas a escala en petróleo y gas, “para descarbonizar industrias y desarrollar y ampliar nuevos sistemas energéticos que aceleren la transición energética”.
Cabe acotar que SLB, al igual que Halliburton y otras grandes compañías de servicios petroleros con negocios en la Argentina, se mantuvo al margen del proyecto Sea Lion, de la empresa israelí Navitas Petroleum (65%) y la británica Rockhopper Exploration (35%), que expresaron el viernes que las sanciones argentinas no modificarán su cronograma y seguirán adelante con el proyecto.
El Gobierno argentino ya abrió un proceso sancionatorio contra 45 personas y empresas por actividades petroleras en Malvinas y buscará determinar si hubo incumplimientos a la Ley 26.659 por tareas petroleras sin autorización argentina e incluirá en las actuaciones a accionistas y prestadores de servicios.
Además, a posteriori surgió un dato antes inadvertido: uno de los cuatro contratos comerciales que Navitas firmó para poner en marcha Sea Lion, es con la empresa neerlandesa Bluewater Energy Services, que proveyó boyas flotantes de las cuales se exportará el petróleo que llegará a la costa atlántica a través del oleoducto Vaca Muerta Sur (VMOS).
Juan Carlos Glorioso, petrofísico argentino que trabajó en YPF y Maxus en ambas supervisó de servicios que prestaba Schlumberger señaló a este medio que las medidas anunciadas por el gobierno argentino podrían “sin dudas, actuar de freno para el proyecto Sea Lion”.
“No será fácil para el operador Navitas conseguir empresas de servicios líderes y que no operen en Argentina. Y las empresas que quedan les pueden significar un riesgo técnico para la operación offshore. Aquí viene a cuenta un tema: dado que la explotación de Vaca Muerta demanda ingentes capitales de origen internacional, veremos si el Reino Unido no se las arregla para trabar esos movimientos”, señaló.